• Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
  • Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
Home»Blogs»Blogers»Angela Ionescu»Parábola de las ramitas de boj (2)
Angela Ionescu

Parábola de las ramitas de boj (2)

By Alfredo Esteban Corral20 de julio de 2019No hay comentarios3 Mins de lectura
Compartir
Facebook Twitter WhatsApp Email

Carta a mi Señor: Ángela C. Ionescu

Todavía perpleja por lo que me dicen las ramitas de boj que, hincadas en tierra, alegran no solo mi vista, sino sobre todo mi corazón, las miro y me pregunto qué habría sido de ellas si hubieran seguido el curso que yo les había marcado en vez del derrotero de ahora, totalmente inesperado. Si hubieran llegado a las manos de las personas para quien las había preparado, ¿cómo serían en estos momentos, dónde estarían?

Me imagino a una de esas personas con la rama en la mano. Seguro que reconocería mi gesto de cariño y de recuerdo y sopesaría cuidadosamente, como siempre movido por la caridad, dónde y cómo colocarla mejor en homenaje a mí. Y me imagino a la otra persona mirando con ternura la ramita, no tanto con sus ojos cálidos como con su corazón repleto de bondad, mientras pensaría: “Pobre ramita que crecía en el bosque”… Ni siquiera creo que recordaría que procedía de mí. Y puede que la volviera a poner en agua o la cubriría quizá de tierra.

Pero en esta ocasión, como tantas veces, mis planes no han sido los tuyos, Señor. Como tantas, ¡tantas! veces los tuyos eran diferentes. Y como siempre, tus planes eran mucho más altos que los míos. Yo me quedaba en un simple símbolo de recuerdo y cariño. Mi visión era bonita, corta y limitada, a mi medida humana, a mi medida pequeña. Tú me enseñabas una lección más de amor, con un camino largo que iba mucho más allá, con la belleza de tus cosas profundas, nunca del todo abarcables. Dejado en tus manos, si es auténtico, el amor no falla nunca. De haber seguido mis propósitos, antes o después, las ramitas habrían terminado en la basura, después de secarse en la reja de una ventana. Ahora están en tierra, vivas, quizá luchando para mantener esa vida, lo que no puede ser fácil en sus circunstancias. Pero están y tenazmente, lo intentan. Y me doy cuenta de que gracias a que mis planes no se cumplieron, tienen la oportunidad de vivir. Lo mismo ocurrió con otra planta tirada a la basura en una jardinera vieja un poco rota. Un amigo cogió la jardinera para transportar unas macetitas; una vez todas en su sitio, me dio lástima tirar aquel vestigio de planta. La regué un poco, la cubrí con algo de tierra y cuando vi que prosperaba, la trasplanté en tierra buena y la coloqué entre las que cuido día tras día. Ahora crece alegremente bajo el sol del verano. De haber seguido el camino al que la habían arrojado, hoy no existiría. Simplemente un instante de compasión mía cambió su rumbo y le regaló la vida. Por no seguir mis planes, las ramitas de boj viven. Por haber torcido yo los planes del que tiró la planta en la jardinera vieja, la planta vive… Y la respuesta es la de siempre: haz aquello que más amor implique, lo que más favorezca la vida.

 

Compartir. Facebook Twitter Email WhatsApp

Publicaciones relacionadas

El Adviento en José

4 de diciembre de 20215 Mins de lectura

VIDA MÁS ALLÁ DE LA MUERTE

1 de noviembre de 20216 Mins de lectura

EL ÁNGEL DE MARÍA – IV

25 de diciembre de 20208 Mins de lectura
Dejar un comentario Cancelar respuesta

Últimos artículos

Entrevista a Juan Pablo y Andrea

15 de enero de 2019

Buenos propósitos digitales: ¡Estos son los secretos de la dieta 5:2!

7 de mayo de 2018

La muerte cristiana VII

13 de julio de 2015

Aborto, ni se ve ni se nota

13 de julio de 2015
Lo más comentado
  • Gordonmag en Unión INDISOLUBLE del varón y la mujer
  • binance register en Tensión entre Constantinopla y Moscú por la independencia de los ortodoxos ucranianos
  • annmarieyp9 en Entrevista a Luis y Ana, padres de un joven fallecido por cáncer
  • binance sign up bonus en II Jornada Mundial de los Pobres
No te lo pierdas

Los cuatro signos “Estas son las señales que acompañarán a los que crean” (Mc 16,17a)

By BuenaNueva15 de diciembre de 2013

Al enviar Jesús a los discípulos por el mundo entero a proclamar la Buena Nueva,…

Bendita tú, Virgen de la O

31 de enero de 2011

Luis Cernuda y la campana sumergida

15 de febrero de 2011

Mi alegría

22 de diciembre de 2014

La Asociación Canónica Bendita María, editora de la la revista Buenanueva es una asociación sin ánimo de lucro. No esta vinculada a ningún grupo, ni movimiento de la Iglesia ni a ninguna otra institución, por lo tanto no tiene más ingresos que los derivados de las suscripciones personales y la aportaciones que graciosamente nos hacen. 

Todas las personas que colaboraran en ella lo hace gratuitamente con la única finalidad de anunciar el Evangelio y el Reino de Dios a través de este medio.

Boletín de noticias

Teclee arriba y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.