• Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
  • Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
Home»Blogs»Evangelio»La Santísima Trinidad
Evangelio

La Santísima Trinidad

By Ernesto Juliá Díaz12 de junio de 2022No hay comentarios5 Mins de lectura
Reflexion, evangelio, hoy
Comentario al evangelio de hoy Jueves
Compartir
Facebook Twitter WhatsApp Email

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.
Él me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando.
Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará (San Juan 16, 12-15).

COMENTARIO

“Bendito sea Dios Padre, y su Hijo Unigénito, y el Espíritu Santo, porque ha tenido misericordia de nosotros”.

Con estas palabras, y después de persignarse diciendo En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, el sacerdote comienza la celebración de la Santa Misa anunciando el Misterio central de la fe y de la vida cristiana: la Santísima Trinidad, Dios Uno y Trino.

Los cristianos hemos sido bautizados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Recibimos la absolución y el perdón de nuestros pecados, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Todas las bendiciones que a lo largo de nuestra vida nos pueden dar los sacerdotes, las recibimos En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Todos somos conscientes de que Dios Uno y Trino, la Trinidad Santísima, es un misterio que nuestra razón no acaba de vislumbrar ni de penetrar.

“La Trinidad es un misterio de fe en sentido estricto, uno de los misterios escondidos en Dios, «que no pueden ser conocidos si no son revelados desde lo alto» (Concilio Vaticano I: DS 3015). Dios, ciertamente, ha dejado huellas de su ser trinitario en su obra de Creación y en su Revelación a lo largo del Antiguo Testamento. Pero la intimidad de su Ser como Trinidad Santa constituye un misterio inaccesible a la sola razón e incluso a la fe de Israel antes de la Encarnación del Hijo de Dios y el envío del Espíritu Santo.” (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 237)

“La Iglesia expresa su fe trinitaria confesando un solo Dios en tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Las tres divinas Personas son un solo Dios porque cada una de ellas es idéntica a la plenitud de la única e indivisible naturaleza divina. Las tres son realmente distintas entre sí, por sus relaciones recíprocas: el Padre engendra al Hijo, el Hijo es engendrado por el Padre, el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo”.

«Dios mío, Trinidad a quien adoro… pacifica mi alma. Haz de ella tu cielo, tu morada amada y el lugar de tu reposo. Que yo no te deje jamás solo en ella, sino que yo esté allí enteramente, totalmente despierta en mi fe, en adoración, entregada sin reservas a tu acción creadora (Beata Isabel de la Trinidad)” (Compendio del Catecismo, nn. 48,49).

Este misterio nos ha sido revelado por Jesucristo, y es la Verdad fuente de todas los demás las demás Verdades en las que vivimos los cristianos: Dios Padre que nos crea, nos ama, y quiere que vivamos con Él en la tierra y después, eternamente con Él en el Cielo. Dios Hijo, Jesucristo, que se encarna en la Virgen María, y como hombre-Dios, nos redime de nuestros pecados, da su vida por nosotros, y hace posible que seamos de verdad, hijos de Dios con Él, y en Él. Dios Espíritu Santo, que vive en nosotros y con nosotros, y nos ayuda a vivir de amor. De amor a Dios y de amor a todas las criaturas humanas, hijos suyos y hermanos nuestros.

¿Cómo podemos hacer nuestra la oración de la beata Isabel, y anhelemos vivir con la Santísima Trinidad, tratar a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, e ir abriendo nuestra inteligencia y nuestro corazón para que un día podamos gozar de Él eternamente en el Cielo?

Jesucristo nos ofrece dos caminos: la oración y la Eucaristía.

Cuando nos dirigimos a Dios rezando el Padre nuestro, además de seguir una enseñanza directa de Cristo, Él nos acompaña en la elevación de nuestros corazones a Dios Padre. ¿Podemos nosotros llamar Padre a Dios? La escritura nos dice: “Nadie puede llamar a Dios Padre, sino es por obra y gracia del Espíritu Santo”.  Al rezar el Padrenuestro nos mueve a hacerlo el Espíritu Santo; lo hacemos en compañía de Dios Hijo; y dirigimos nuestro corazón y nuestras palabras a Dios Padre. Estamos tratando a la Santísima Trinidad.

No somos muy conscientes de estar dirigiéndonos a Dios Uno y Trino; pero esa es la realidad de nuestra oración, que no es un monólogo con nosotros mismos, y mucho menos un dirigir nuestras palabras y pensamientos a un Dios que está muy lejos de nosotros

Y algo semejante nos ocurre cuando vivimos la Santa Misa. La comenzamos persignándonos En el nombre del Padre, de Hijo y del Espíritu Santo. Ofrecemos a Dios Padre, en compañía de Dios Hijo, la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, y nos acompaña Dios Espíritu Santo. Y la terminamos recibiendo la bendición final que el sacerdote nos la da diciendo: La bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros”, y con esa bendición, podemos ir en paz, dando gracias a Dios.

Vivamos con la Virgen Santísima, hija de Dios Padre, madre de Dios Hijo y esposa de Dios Espíritu Santo, la celebración de la Santa Misa en este día en el que toda la Iglesia celebra con toda solemnidad el Misterio de la Santísima Trinidad. Y así iremos descubriendo, de su mano, el Amor que Dios nos tiene.

Compartir. Facebook Twitter Email WhatsApp

Publicaciones relacionadas

Ni alforja, ni dinero suelto

5 de febrero de 20261 Min de lectura

“Nadie es profeta en su tierra”

4 de febrero de 20263 Mins de lectura

NO TEMAS, BASTA QUE TENGAS FE

3 de febrero de 20264 Mins de lectura
Dejar un comentario Cancelar respuesta

Últimos artículos

Entrevista a Juan Pablo y Andrea

15 de enero de 2019

Buenos propósitos digitales: ¡Estos son los secretos de la dieta 5:2!

7 de mayo de 2018

La muerte cristiana VII

13 de julio de 2015

Aborto, ni se ve ni se nota

13 de julio de 2015
Lo más comentado
  • binance register en Tensión entre Constantinopla y Moscú por la independencia de los ortodoxos ucranianos
  • annmarieyp9 en Entrevista a Luis y Ana, padres de un joven fallecido por cáncer
  • binance sign up bonus en II Jornada Mundial de los Pobres
  • pubg uc shop en Siete razones por las que «Sound of Freedom» se ha convertido en el fenómeno cinematográfico del año
No te lo pierdas

Arte + fe

By BuenaNueva15 de mayo de 2013

Hasta ahora siempre se ha hablado del arte contemporáneo por un lado y de arte…

Kazajistán

1 de marzo de 2015

María, el camino hacia Jesús

15 de junio de 2012

Segundo misterio doloroso: Los azotes que recibió nuestro Señor atado a la columna

1 de marzo de 2015

La Asociación Canónica Bendita María, editora de la la revista Buenanueva es una asociación sin ánimo de lucro. No esta vinculada a ningún grupo, ni movimiento de la Iglesia ni a ninguna otra institución, por lo tanto no tiene más ingresos que los derivados de las suscripciones personales y la aportaciones que graciosamente nos hacen. 

Todas las personas que colaboraran en ella lo hace gratuitamente con la única finalidad de anunciar el Evangelio y el Reino de Dios a través de este medio.

Boletín de noticias

Teclee arriba y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.