“Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: “Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos”. Él les dijo: “Cuando oréis decir: “Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en la tentación” (San Lucas 11, 1-4).
COMENTARIO
Uno de sus discípulos le dijo: “Señor enséñanos a orar como Juan enseñó a sus discípulos”. Y aquí hay alguien mucho más que Juan, está Jesucristo, el Hijo de Dios vivo. Él mismo nos ha enseñado a orar, de un modo nuevo, revolucionario y atrevido al decir a Dios: Padre. ¿Quién soy yo para llamar a Dios: Padre? ¿Para llamar a Dios: Abba, Papá? Pues sólo si somos discípulos obedientes a Nuestro Señor Jesucristo podemos llamar a Dios: Padre.
San Francisco de Asís, fiel discípulo de Jesucristo, tras su conversión, dijo desnudo a su padre de la tierra, ante el obispo y todo el pueblo: “En adelante sólo diré, Padre Nuestro que estás en los cielos, no padre Bernardone, pues le devuelvo dinero y vestidos”. Y desnudo siguió a Cristo desnudo.
Jesucristo no dio a sus discípulos un curso de meditación, como hacen los gurús de las religiones orientales, ni les enseñó técnicas psicológicas de meditación como hacen los nuevos gurús occidentales. Jesucristo, el Hijo de Dios vivo, enseñó a sus discípulos a orar como pequeños, como pobres, como humildes, hasta el punto de poder decir: “Yo te bendigo Padre porque has enseñado estas cosas a los pobres y a los pequeños”.
Porque el verdadero secreto de la oración del cristiano está en llamar a Dios: Padre. Y el mismo Jesucristo que dijo a los fariseos que su padre era el demonio, nos dice a nosotros, a su humilde rebaño, a sus pequeños que oremos diciendo a Dios: Padre. ¿Cómo es esto posible? Es posible porque el mismo Jesucristo, siendo Dios, ha clavado nuestros pecados en la cruz, nos ha redimido en su pasión, ha dado muerte a nuestra realidad de pecado, ha resucitado en una carne como la nuestra y ha ascendido al cielo en una humanidad como la nuestra, y nos ha dado gratis su Espíritu Santo, para que podamos llamar también nosotros a Dios Padre.

3 comentarios
This post presents clear idea in support of the new visitors of blogging, that truly how to do running a blog.
I pay a quick visit daily some blogs and sites to read content, except this web site gives quality based posts.
Hello just wanted to give you a quick heads up. The text in your post seem to be running off the screen in Internet explorer. I’m not sure if this is a formatting issue or something to do with browser compatibility but I thought I’d post to let you know. The design look great though! Hope you get the problem resolved soon. Many thanks