• Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
  • Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
Home»Blogs»Evangelio»LIBRES EN LA VERDAD
Evangelio

LIBRES EN LA VERDAD

By Manuel Requena29 de marzo de 2023No hay comentarios6 Mins de lectura
Reflexion, evangelio, hoy
Comentario al evangelio de hoy Miercoles
Compartir
Facebook Twitter WhatsApp Email

Dijo Jesús a los judíos que habían creído en él: «Si permanecéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres». Le replicaron: «Somos linaje de Abrahán y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: “Seréis libres”?». Jesús les contestó: «En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es esclavo. El esclavo no se queda en la casa para siempre, el hijo se queda para siempre. Y si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres. Ya sé que sois linaje de Abrahán; sin embargo, tratáis de matarme, porque mi palabra no cala en vosotros. Yo hablo de lo que he visto junto a mi Padre, pero vosotros hacéis lo que le habéis oído a vuestro padre». Ellos replicaron: «Nuestro padre es Abrahán». Jesús les dijo: «Si fuerais hijos de Abrahán, haríais lo que hizo Abrahán. Sin embargo, tratáis de matarme a mí, que os he hablado de la verdad que le escuché a Dios; y eso no lo hizo Abrahán. Vosotros hacéis lo que hace vuestro padre». Le replicaron: «Nosotros no somos hijos de prostitución; tenemos un solo padre: Dios». Jesús les contestó: «Si Dios fuera vuestro padre, me amaríais, porque yo salí de Dios, y he venido. Pues no he venido por mi cuenta, sino que él me envió» (San Juan 8, 31-42).

COMENTARIO

Jesús establece una condición para conocer la Verdad que trae la libertad a los que creen en Él: seguir sus enseñanzas y permanecer en ellas para ser sus discípulos. ¡Porque requiere disciplina y estabilidad ser discípulo!

Si la verdad en el mundo es la conformidad entre lo que se dice y lo que se siente, cuando llega Jesús todo cambia. La Verdad se había hecho carne en su persona para liberar a los hombres de todos los tiempos. Llegó con un mensaje para sacar al hombre de la esclavitud del engaño y del pecado. No gustó aquella verdad porque era dura. Por eso querían matarlo, ¡incluso los que habían creído en Él!… Si tanta gente iba cumpliendo la ley por el camino de siempre, ¿por qué escoger el sendero estrecho e incómodo que Jesús ofrecía ?

El problema es que no nos sentimos esclavos sino libres, aunque nuestra realidad nos esté oprimiendo a diario. Buscar la verdad a través de la sabiduría humana sin contar con Dios, no da solución a situaciones vitales que nos angustian. Así que esa respuesta, o es mentira o está distorsionada. Y cada vez más vacíos y perdidos, se nos  ocurren frases como “yo creo en Dios, pero a mi manera”, abriendo la puerta a una ventajosa tolerancia a la medida, porque la Palabra de Jesús resulta estricta y exigente.

¡Deberíamos tomarnos al pie de la letra la frase “la verdad os hará libres”, que se ha hecho famosa y que en tantas aplicaciones se ha utilizado, con ambiguo sentido! Porque el uso habitual de la mentira causa daño, incluso muertes, y está haciendo una sociedad cada vez más insegura  y crispada. La hipocresía es una tentación que no nos libera. A fuerza de engañar a los demás nos volvemos “ciegos” para con nosotros mismos al ser esclavos de la opinión de aduladores, y nos hacemos expertos en embaucar al prójimo, para crecer en nuestra consideración y visibilidad.

Nos gustaría que Dios nos librara de los problemas que acarrean nuestras decisiones desacertadas, esas que tomamos aumentando nuestro egoísmo y perjudicando a otros en beneficio propio… Pero Él deja que nos equivoquemos, retrasa nuestra liberación y espera, porque quiere que el crecimiento sea descubrir el camino de la Verdad conociendo e interiorizando su Palabra. Ya lo dijo la Santa “la Verdad padece, pero jamás perece”.

La tarea en la vida no es solo acertar la senda en el bosque, sino encontrar un ritmo para caminar y llegar lejos.

¿Por qué el mundo cree que es más adecuado y conveniente “a estos tiempos”, rechazar la Verdad que buscarla? Debe ser porque no hay nada más peligroso que la Verdad para un mundo que miente. Creer, amar y permanecer en la Palabra de Dios, es la Verdad que hace libres y la que proclamaba Jesús.

¿Qué es “Permanecer en la Palabra”? Vivirlo será clave para conocer y quedarse en la Verdad, siendo hijos de Dios, libres del pecado.

En nuestro lenguaje corriente, para comunicar con alguien, apoyamos la idea sobre una muletilla: “la verdad es que…”. Así subrayamos lo que decimos, con el valor de ser “nuestra verdad”, ¡y no es poco! En el mundo evangélico la Verdad es otra vida. Incluso Pilatos pregunta “Qué es la verdad? (Jn 18), porque intuye que en labios de Jesús, la Verdad tiene otro sentido. Él habla del Padre y de su propia existencia entre nosotros que nos hace hijos de Dios y libres. Él “salió” del Padre voluntariamente, y “fue enviado” para que el hombre conociera al Dios Uno y Trino. “Yo soy el camino, la verdad y la vida…” (Jn 14) para conocer y llegar al Reino.

En las Escrituras, solo se ‘conocen’ los semejantes, una vez reparada la desemejanza en que cayó Adán. Llegar a la semejanza es la Verdad que nos da el Hijo, y nos permite quedarnos en la casa, para siempre con Él. Es el sentido de nuestra Cuaresma, ser como Él y así quedarse. Sin semejanza con Dios sólo podemos elegir entre pecado y pecado, entre cadena más gorda o más fina, pero siempre cadenas, sin gracia de libertad para elegir al Dios Bueno.

«Somos linaje de Abrahán y nunca hemos sido esclavos de nadie”, decían los judíos. La peor esclavitud de la mentira es la que se esconde en nuestras convicciones rutinarias, de difícil detectación y más difícil erradicación. Se necesita a veces un latigazo que  nos abra los ojos y nos ponga en pie para ver más allá de nuestras cortas narices pensantes. Jesús se lo dio a los fariseos que saltaron como un muelle, !nosotros no somos hijos de prostitución…! Es claro lo que les había llamado, aunque Juan no lo recoja. Ambiente tenso que acabaría en la muerte de Jesús. Y ¡ojo! porque también nosotros podemos matar su verdad en nuestra alma.

Compartir. Facebook Twitter Email WhatsApp

Publicaciones relacionadas

«La señal de Jonás»

25 de febrero de 20262 Mins de lectura

Padre nuestro

24 de febrero de 20261 Min de lectura

LA LLAMADA DE JESÚS

23 de febrero de 20263 Mins de lectura
Dejar un comentario

Últimos artículos

Entrevista a Juan Pablo y Andrea

15 de enero de 2019

Buenos propósitos digitales: ¡Estos son los secretos de la dieta 5:2!

7 de mayo de 2018

La muerte cristiana VII

13 de julio de 2015

Aborto, ni se ve ni se nota

13 de julio de 2015
Lo más comentado
  • gbgbet en Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz
  • hi88 en Cameron vuelve a defender las raíces cristianas en su mensaje de Navidad
  • av 女優 en Asesinan a una misionera española en la República Centroafricana
  • av 在线 en Atentado en Sri Lanka en Domingo de Resurrección: cerca de 300 muertos en una serie de ataques contra iglesias y hoteles
No te lo pierdas

Primer misterio doloroso: La oración de Jesús en el huerto

By BuenaNueva23 de diciembre de 2014

Cristo ha venido para devolvernos el amor que habíamos abandonado y para zanjar en su…

EL MUSEO DEL PRADO Y LA LGTBi

16 de junio de 2017

Dios te salve, María

21 de junio de 2012

Difuntos, cenizas y prohibiciones: ¿qué dice la Iglesia?

4 de noviembre de 2016

La Asociación Canónica Bendita María, editora de la la revista Buenanueva es una asociación sin ánimo de lucro. No esta vinculada a ningún grupo, ni movimiento de la Iglesia ni a ninguna otra institución, por lo tanto no tiene más ingresos que los derivados de las suscripciones personales y la aportaciones que graciosamente nos hacen. 

Todas las personas que colaboraran en ella lo hace gratuitamente con la única finalidad de anunciar el Evangelio y el Reino de Dios a través de este medio.

Boletín de noticias

Teclee arriba y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.