• Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
  • Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
Home»Noticias»Ecclesia»En el Niño que se nos ha dado se nos hace concreto el amor de Dios por nosotros, expresó el Papa en la misa de Noche Buena
Ecclesia

En el Niño que se nos ha dado se nos hace concreto el amor de Dios por nosotros, expresó el Papa en la misa de Noche Buena

By BuenaNueva26 de diciembre de 20166 comentarios7 Mins de lectura
Compartir
Facebook Twitter WhatsApp Email

Los pastores descubren sencillamente que “un niño nos ha nacido” y comprenden que toda esta gloria, alegría y luz se concentra en ese signo que el ángel les ha indicado: “Encontrarán un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre”, dijo Francisco en la Misa de la noche del 24 de diciembre que celebró en el santuario de San Pedro en Roma, Basílica Vaticana. Y advirtió que “este es el signo de siempre para encontrar a Jesús. No sólo entonces, sino también hoy. Si queremos celebrar la verdadera Navidad, contemplemos este signo: la sencillez frágil de un niño recién nacido, la dulzura al verlo recostado, la ternura de los pañales que lo cubren. Allí está Dios”.

El Obispo de Roma insistió en que a diferencia de los grandes de aquel tiempo, Dios se hace presente en la pobreza de un establo; “no en el poder, sino en una pequeñez que sorprende. Y para encontrarlo hay que ir allí, donde él está: es necesario reclinarse, abajarse, hacerse pequeño. El Niño que nace nos interpela: nos llama a dejar los engaños de lo efímero para ir a lo esencial, a renunciar a nuestras pretensiones insaciables, a abandonar las insatisfacciones permanentes y la tristeza ante cualquier cosa que siempre nos faltará. Nos hará bien dejar estas cosas para encontrar de nuevo en la sencillez del Niño Dios la paz, la alegría, el sentido de vivir”.

TEXTO COMPLETO DE LA HOMILIA DE PAPA FRANCISCO EN LA MISA DE NOCHE BUENA

«Ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres» (Tt 2,11). Las palabras del apóstol Pablo manifiestan el misterio de esta noche santa: ha aparecido la gracia de Dios, su regalo gratuito; en el Niño que se nos ha dado se hace concreto el amor de Dios para con nosotros.

Es una noche de gloria, esa gloria proclamada por los ángeles en Belén y también por nosotros hoy en todo el mundo. Es una noche de alegría, porque desde hoy y para siempre Dios, el Eterno, el Infinito, es Dios con nosotros: no está lejos, no debemos buscarlo en las órbitas celestes o en una idea mística; es cercano, se ha hecho hombre y no se cansará jamás de nuestra humanidad, que ha hecho suya. Es una noche de luz: esa luz que, según la profecía de Isaías (cf. 9,1), iluminará a quien camina en tierras de tiniebla, ha aparecido y ha envuelto a los pastores de Belén (cf. Lc 2,9).

Los pastores descubren sencillamente que «un niño nos ha nacido» (Is 9,5) y comprenden que toda esta gloria, toda esta alegría, toda esta luz se concentra en un único punto, en ese signo que el ángel les ha indicado: «Encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre» (Lc 2,12). Este es el signo de siempre para encontrar a Jesús. No sólo entonces, sino también hoy. Si queremos celebrar la verdadera Navidad, contemplemos este signo: la sencillez frágil de un niño recién nacido, la dulzura al verlo recostado, la ternura de los pañales que lo cubren. Allí está Dios.

Con este signo, el Evangelio nos revela una paradoja: habla del emperador, del gobernador, de los grandes de aquel tiempo, pero Dios no se hace presente allí; no aparece en la sala noble de un palacio real, sino en la pobreza de un establo; no en los fastos de la apariencia, sino en la sencillez de la vida; no en el poder, sino en una pequeñez que sorprende. Y para encontrarlo hay que ir allí, donde él está: es necesario reclinarse, abajarse, hacerse pequeño. El Niño que nace nos interpela: nos llama a dejar los engaños de lo efímero para ir a lo esencial, a renunciar a nuestras pretensiones insaciables, a abandonar las insatisfacciones permanentes y la tristeza ante cualquier cosa que siempre nos faltará. Nos hará bien dejar estas cosas para encontrar de nuevo en la sencillez del Niño Dios la paz, la alegría, el sentido de la vida.

Dejémonos interpelar por el Niño en el pesebre, pero dejémonos interpelar también por los niños que, hoy, no están recostados en una cuna ni acariciados por el afecto de una madre ni de un padre, sino que yacen en los escuálidos «pesebres donde se devora su dignidad»: en el refugio subterráneo para escapar de los bombardeos, sobre las aceras de una gran ciudad, en el fondo de una barcaza repleta de emigrantes. Dejémonos interpelar por los niños a los que no se les deja nacer, por los que lloran porque nadie les sacia su hambre, por los que no tienen en sus manos juguetes, sino armas.

El misterio de la Navidad, que es luz y alegría, interpela y golpea, porque es al mismo tiempo un misterio de esperanza y de tristeza. Lleva consigo un sabor de tristeza, porque el amor no ha sido acogido, la vida es descartada. Así sucedió a José y a María, que encontraron las puertas cerradas y pusieron a Jesús en un pesebre, «porque no tenían [para ellos] sitio en la posada» (v. 7): Jesús nace rechazado por algunos y en la indiferencia de la mayoría. También hoy puede darse la misma indiferencia, cuando Navidad es una fiesta donde los protagonistas somos nosotros en vez de él; cuando las luces del comercio arrinconan en la sombra la luz de Dios; cuando nos afanamos por los regalos y permanecemos insensibles ante quien está marginado.

Pero la Navidad tiene sobre todo un sabor de esperanza porque, a pesar de nuestras tinieblas, la luz de Dios resplandece. Su luz suave no da miedo; Dios, enamorado de nosotros, nos atrae con su ternura, naciendo pobre y frágil en medio de nosotros, como uno más. Nace en Belén, que significa «casa del pan». Parece que nos quiere decir que nace como pan para nosotros; viene a la vida para darnos su vida; viene a nuestro mundo para traernos su amor. No viene a devorar y a mandar, sino a nutrir y servir. De este modo hay una línea directa que une el pesebre y la cruz, donde Jesús será pan partido: es la línea directa del amor que se da y nos salva, que da luz a nuestra vida, paz a nuestros corazones.

Lo entendieron, en esa noche, los pastores, que estaban entre los marginados de entonces. Pero ninguno está marginado a los ojos de Dios y fueron justamente ellos los invitados a la Navidad. Quien estaba seguro de sí mismo, autosuficiente se quedó en casa entre sus cosas; los pastores en cambio «fueron corriendo de prisa» (cf. Lc 2,16). También nosotros dejémonos interpelar y convocar en esta noche por Jesús, vayamos a él con confianza, desde aquello en lo que nos sentimos marginados, desde nuestros límites. Dejémonos tocar por la ternura que salva. Acerquémonos a Dios que se hace cercano, detengámonos a mirar el belén, imaginemos el nacimiento de Jesús: la luz y la paz, la pobreza absoluta y el rechazo. Entremos en la verdadera Navidad con los pastores, llevemos a Jesús lo que somos, nuestras marginaciones, nuestras heridas no curadas. Así, en Jesús, saborearemos el verdadero espíritu de Navidad: la belleza de ser amados por Dios. Con María y José quedémonos ante el pesebre, ante Jesús que nace como pan para mi vida. Contemplando su amor humilde e infinito, digámosle gracias: gracias, porque has hecho todo esto por mí. (jesuita Guillermo Ortiz – RADIO VATICANA)

Compartir. Facebook Twitter Email WhatsApp

Publicaciones relacionadas

¿Quién fue San Valentín?

13 de febrero de 202613 Mins de lectura

León XIV recibe a Kiko Argüello, del Camino, por primera vez: una realidad presente en 135 naciones

7 de junio de 20253 Mins de lectura

Primera Misa del Papa León XIV: «Estamos llamados a dar testimonio de la fe gozosa en Jesús Salvador»

10 de mayo de 20258 Mins de lectura

6 comentarios

  1. winpot el 26 de febrero de 2026 00:52

    Wow, marvelous weblog structure! How lengthy have you been blogging for? you made blogging look easy. The total glance of your site is wonderful, let alone the content material

  2. hi88 el 25 de febrero de 2026 13:19

    First of all I want to say excellent blog! I had a quick question which I’d like to ask if you don’t mind. I was curious to find out how you center yourself and clear your head before writing. I’ve had difficulty clearing my thoughts in getting my thoughts out there. I do take pleasure in writing but it just seems like the first 10 to 15 minutes are usually lost just trying to figure out how to begin. Any suggestions or hints? Cheers!

  3. 國產 av el 24 de febrero de 2026 05:07

    Link exchange is nothing else but it is simply placing the other person’s weblog link on your page at suitable place and other person will also do similar for you.

  4. gbgbet el 15 de febrero de 2026 23:45

    Hello! I could have sworn I’ve been to your blog before but after going through some of the articles I realized it’s new to me. Anyhow, I’m definitely delighted I came across it and I’ll be bookmarking it and checking back regularly!

  5. av 女優 el 14 de febrero de 2026 07:11

    Excellent goods from you, man. I have understand your stuff previous to and you are just too great. I really like what you have acquired here, certainly like what you are saying and the way in which you say it. You make it entertaining and you still take care of to keep it sensible. I can not wait to read far more from you. This is actually a tremendous website.

  6. winpot el 7 de febrero de 2026 20:32

    This piece of writing gives clear idea in support of the new users of blogging, that genuinely how to do blogging and site-building.

Dejar un comentario

Últimos artículos

Entrevista a Juan Pablo y Andrea

15 de enero de 2019

Buenos propósitos digitales: ¡Estos son los secretos de la dieta 5:2!

7 de mayo de 2018

La muerte cristiana VII

13 de julio de 2015

Aborto, ni se ve ni se nota

13 de julio de 2015
Lo más comentado
  • 國產 av en Clausura del año teresiano
  • gbgbet en Homilia en Santa Marta
  • av 女優 en El Reino del amor
  • gbgbet en A Guzmán: Carta a un hijo con síndrome de Down
No te lo pierdas

La basílica de la Sagrada familia: el Evangelio escrito en piedra

By BuenaNueva30 de mayo de 2012

Cuando se contempla el firmamento de Barcelona, las torres de la Sagrada Familia ya nos…

Bendita tú, Virgen de la O

18 de junio de 2012

La Transfiguración de Jesús – La Gloria de Dios en el Hijo amado

13 de junio de 2012

San Longinos

21 de junio de 2012

La Asociación Canónica Bendita María, editora de la la revista Buenanueva es una asociación sin ánimo de lucro. No esta vinculada a ningún grupo, ni movimiento de la Iglesia ni a ninguna otra institución, por lo tanto no tiene más ingresos que los derivados de las suscripciones personales y la aportaciones que graciosamente nos hacen. 

Todas las personas que colaboraran en ella lo hace gratuitamente con la única finalidad de anunciar el Evangelio y el Reino de Dios a través de este medio.

Boletín de noticias

Teclee arriba y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.