• Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
  • Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
Home»Blogs»Evangelio»«Vosotros sois la sal de la tierra»
Evangelio

«Vosotros sois la sal de la tierra»

By Jerónimo Barrio Gordillo10 de junio de 2025No hay comentarios4 Mins de lectura
Reflexion, evangelio, hoy, Martes
Comentario al evangelio de hoy Martes
Compartir
Facebook Twitter WhatsApp Email

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?

No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.

Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.

Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.

Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos» (San Mateo 5, 13-16).

COMENTARIO

Jesús dice que sus discípulos son la sal de la tierra y la luz del mundo. También hace la comparación con una ciudad en lo alto de un monte, que no puede ocultarse.  Sal, luz y cumbre. ¿Qué quiere decir con estas imágenes Jesús? La sal en aquellos tiempos era un elemento de suma importancia, no solo para sazonar los alimentos sino, sobre todo, para conservarlos en el tiempo y que no se estropeasen al no disponer de frigoríficos ni otras formas de conservación. Ser sal es por tanto algo muy importante, porque hace la vida posible y sabrosa. Ser luz es esencial para ver lo que pasa y poder vivir.  Estar encumbrado en lo alto del monte es evidente que permite no ser pasado por alto, no hay excusa para dejar de verse… Todo esto apunta a lo mismo: los discípulos de Cristo son una prolongación de EL. Son, donde están, la verdad de las cosas, la esencia de lo que existe y una presencia necesaria para dar sentido a todo. Esa es la vida en Cristo, la vida que se vive en trascendencia.

Pero Jesús avisa de un serio riesgo: que la sal se vuelva sosa. ¿Cómo puede volverse sosa la sal? La vida cristiana, la vida de la gracia, puede perderse con la obstinación en el pecado, cuando se deja de rezar, de frecuentar los sacramentos, de pensar las cosas de la vida en la clave de Dios y no del mundo, cuando la fascinación del mundo nos arrastra. Entonces dejamos de salar y de ser luz para otros y para nosotros. Cuando nos perdemos en el mundo y sus cosas y se nos olvida Cristo, si, entonces la sal se vuelve sosa.

Si un cristiano, pierde a Cristo, pierde su referente en la vida, ya no hay «camino verdad y vida», ya no puede ser sal, no puede hacer nada en relación con el Reino de los Cielos, ni para él ni para aquellos a los que estaba destinada su sal. Todo lo que haga sin sal será soso, sin valor sin sustancia alguna, por importante que sea, porque no cuenta para Dios. Es una sal que ya no sala, de un hijo de Dios que ya no quiere ser hijo de Dios, ni está preocupado por la vida eterna. No es solo perder la capacidad de influir en tu ambiente como hace la sal en una comida, que le da gusto, es algo más profundo, es perder la esencia de lo que eres, perder el sentido de tu existencia.

Dios necesita que seamos sal y luz y que no nos escondamos debajo del celemín, sino que vivamos en el candelero, porque ha querido que su gloria dependa de las buenas obras que hagamos, de ese salar la vida de otros y ser luz para otros. Es el misterio de la aparente fragilidad de Dios, que, sin necesitar de nada ni de nadie, ha querido ser padre, hacerse hombre y tener hijos de adopción en los que contemplar su propia gloria cuando son eso, verdaderos hijos de Dios, fieles a la verdad de lo que son: sal y luz.

Compartir. Facebook Twitter Email WhatsApp

Publicaciones relacionadas

«La cabeza de Juan el Bautista»

6 de febrero de 20263 Mins de lectura

Ni alforja, ni dinero suelto

5 de febrero de 20261 Min de lectura

“Nadie es profeta en su tierra”

4 de febrero de 20263 Mins de lectura
Dejar un comentario Cancelar respuesta

Últimos artículos

Entrevista a Juan Pablo y Andrea

15 de enero de 2019

Buenos propósitos digitales: ¡Estos son los secretos de la dieta 5:2!

7 de mayo de 2018

La muerte cristiana VII

13 de julio de 2015

Aborto, ni se ve ni se nota

13 de julio de 2015
Lo más comentado
  • winpot en Aaron, Santo
  • av 女優 en La mirada de la ciencia a través de la fe
  • hi88 en Adiós al mito del botafumeiro
  • gbgbet en El hijo del otro: Un canto a la integración
No te lo pierdas

“Id por el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación“ – Redemptoris Mater de León

By BuenaNueva15 de junio de 2012

Con el nombre “Redemptoris Mater“ se denominan los seminarios misioneros-diocesanos fundados por el Camino Neocatecumenal en…

¡¿Hay alguien ahí?!

23 de diciembre de 2014

Las 3 de la tarde

30 de marzo de 2016

La siesta de Adán

1 de marzo de 2015

La Asociación Canónica Bendita María, editora de la la revista Buenanueva es una asociación sin ánimo de lucro. No esta vinculada a ningún grupo, ni movimiento de la Iglesia ni a ninguna otra institución, por lo tanto no tiene más ingresos que los derivados de las suscripciones personales y la aportaciones que graciosamente nos hacen. 

Todas las personas que colaboraran en ella lo hace gratuitamente con la única finalidad de anunciar el Evangelio y el Reino de Dios a través de este medio.

Boletín de noticias

Teclee arriba y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.