• Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
  • Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
Home»Blogs»Evangelio»“Sígueme”
Evangelio

“Sígueme”

By Ernesto Juliá Díaz4 de octubre de 2023No hay comentarios5 Mins de lectura
Reflexion, evangelio, hoy
Comentario al evangelio de hoy Miercoles
Compartir
Facebook Twitter WhatsApp Email

En aquel tiempo, mientras iban de camino Jesús y sus discípulos le dijo uno: «Te seguiré adonde vayas.»
Jesús le respondió: «Las zorras tienen madriguera, y los pájaros nido, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.»
A otro le dijo: «Sígueme.»
Él respondió: «Déjame primero ir a enterrar a mi padre.»
Le contestó: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios.»
Otro le dijo: «Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de mi familia.»
Jesús le contestó: «El que echa mano al arado y sigue mirando atrás no vale para el reino de Dios» (San Lucas 9, 57-62).

COMENTARIO

“Mientras Jesús y sus discípulos iban de camino, le dijo uno: “Te seguiré adondequiera que vayas”. Jesús le respondió: “Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros del cielo nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza”.

Jesús había comenzado la subida hacia Jerusalén. Había pasado por un pueblo de Samaría, donde no le habían recibido. Los judíos y los samaritanos no se relacionaban bien desde hacía ya muchos años, como nos lo recuerda el encuentro de Jesús con la samaritana.

Uno de los discípulos le manifiesta el deseo de seguirle siempre, de estar con Él toda su vida. El deseo de seguir a Jesús nace en lo más hondo del corazón de aquel hombre. El Señor no lo rechaza; le dice sencillamente la pobreza en la que está viviendo y, de una manera gráfica, le indica las dificultades que se va a encontrar en su camino.

Que en nuestro corazón renazca cada día el deseo de querer más a Jesucristo; de seguir todas sus enseñanzas, de ser muy fieles discípulos suyos –como lo habrá sido este joven-, y manifestar a las personas que tratamos la alegría de ser cristianos, en medio de las contrariedades que podamos encontrar en nuestro vivir.

“A otro le dijo: “Sígueme”. Él respondió: “Señor, permíteme primero ir a enterrar a mi padre”. Le contestó: “Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios”.

Esta vez es el Señor quien llama a uno para que le siga y se una al grupo de sus discípulos. Cuando el Señor llamó a Pedro y a Andrés; y a Mateo, los tres reaccionaron dejando las redes, y el despacho de recaudador de impuestos, y le siguieron. Este joven le pide que, antes de seguirle le deje ir a enterrar a su padre. Parece, sin duda, una excusa razonable, y el joven puede pensar que las palabras de Jesús son muy duras de cumplir.

Enterrar a los muertos, y más a los propios padres es una obra de caridad que el Señor también quiere que vivamos. Lo que Jesús recuerda a este joven es que, el enterrar a su padre no le haga olvidar la misión a la que le ha llamado: anunciar el Reino de Dios. Dar testimonio con sus acciones y con sus palabras de que Dios ha venido a la tierra, y que él se lo ha encontrado: Jesucristo. Anunciando el Reino de Dios, da testimonio de la Verdad que ha llenado de luz su vida.

Otro le dijo: Te seguiré. Señor, pero déjame primero despedirme de los de mi casa”. Jesús le contestó: Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios”.

Como el primero de estos tres jóvenes, es él quien toma la iniciativa y, sin que el Señor le llame le dice con toda sinceridad que le quiere seguir, que tiene el firme deseo de seguirle; pero lo hace, poniéndole una condición: que le deje despedirse de los de su casa.

Las palabras del Señor son muy claras: el que le quiera seguir ha de poner el corazón y todas sus fuerzas en seguir al Señor, y en llevar adelante la misión que el Señor le encargue, sin volver la cara atrás, sin añoranza de lo que deja atrás, de sus negocios, de sus riquezas materiales y espirituales.

Una vez que seguimos a Cristo, que vivimos la Fe y la Moral que la Iglesia nos enseña en nombre de Cristo, hemos de abandonar los falsos cultos a ídolos y supercherías que nos puedan alejar de la plena confianza en Dios. Hemos de seguir los Mandamientos, las Bienaventuranzas, las obras de misericordia; y abandonar decididamente el pecado; y si volvemos la mirada atrás y pecamos, acudir enseguida arrepentidos al sacramento de la Reconciliación, pidiendo la absolución.

San Francisco de Asís, en este día de su fiesta, nos ayude a ser verdaderos “pobres de espíritu”, y buscar en todo lo que hacemos, la Gloria de Dios y el bien de las almas.

Que la Virgen María nos alcance la gracia de seguir las enseñanzas de Cristo que nos transmite la Iglesia; y nos de la alegría y la paz para anunciar el Reino de Dios en nuestra vida de cada día. Recemos con Ella para que aumente el número de sacerdotes, y de cristianos que anuncien el Reino en medio de sus familias y en los quehaceres cotidianos de sus trabajos y amistades.

Compartir. Facebook Twitter Email WhatsApp

Publicaciones relacionadas

Ni alforja, ni dinero suelto

5 de febrero de 20261 Min de lectura

“Nadie es profeta en su tierra”

4 de febrero de 20263 Mins de lectura

NO TEMAS, BASTA QUE TENGAS FE

3 de febrero de 20264 Mins de lectura
Dejar un comentario Cancelar respuesta

Últimos artículos

Entrevista a Juan Pablo y Andrea

15 de enero de 2019

Buenos propósitos digitales: ¡Estos son los secretos de la dieta 5:2!

7 de mayo de 2018

La muerte cristiana VII

13 de julio de 2015

Aborto, ni se ve ni se nota

13 de julio de 2015
Lo más comentado
  • Gordonmag en Unión INDISOLUBLE del varón y la mujer
  • binance register en Tensión entre Constantinopla y Moscú por la independencia de los ortodoxos ucranianos
  • annmarieyp9 en Entrevista a Luis y Ana, padres de un joven fallecido por cáncer
  • binance sign up bonus en II Jornada Mundial de los Pobres
No te lo pierdas

La siesta de Adán

By BuenaNueva1 de marzo de 2015

Nació en Madrid el 31 de diciembre de 1977. Es el sexto de diez hermanos,…

Lo importante es invisible a los ojos

3 de octubre de 2013

La Transfiguración de Jesús – La Gloria de Dios en el Hijo amado

13 de junio de 2012

La Piedad invertida

1 de mayo de 2014

La Asociación Canónica Bendita María, editora de la la revista Buenanueva es una asociación sin ánimo de lucro. No esta vinculada a ningún grupo, ni movimiento de la Iglesia ni a ninguna otra institución, por lo tanto no tiene más ingresos que los derivados de las suscripciones personales y la aportaciones que graciosamente nos hacen. 

Todas las personas que colaboraran en ella lo hace gratuitamente con la única finalidad de anunciar el Evangelio y el Reino de Dios a través de este medio.

Boletín de noticias

Teclee arriba y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.