• Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
  • Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
Home»Blogs»Evangelio»“Siento compasión de la gente…”
Evangelio

“Siento compasión de la gente…”

By Olga Alonso Pelegrin3 de diciembre de 2025No hay comentarios3 Mins de lectura
Compartir
Facebook Twitter WhatsApp Email

En aquel tiempo, Jesús, se dirigió al mar de Galilea, subió al monte y se sentó en él. Acudió a él mucha gente llevando tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros; los ponían a sus pies, y él los curaba. La gente se admiraba al ver hablar a los mudos, sanos a los lisiados, andar a los tullidos y con vista a los ciegos, y daban gloria al Dios de Israel.

Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Siento compasión de la gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino».

Los discípulos le dijeron: «¿De dónde vamos a sacar en un despoblado panes suficientes para saciar a tanta gente?».

Jesús les dijo: «¿Cuántos panes tenéis?».

Ellos contestaron: «Siete y algunos peces» Él mandó a la gente que se sentara en el suelo. Tomó los siete panes y los peces, pronunció la acción de gracias, los partió y los fue dando a los discípulos, y los discípulos a la gente. Comieron todos hasta saciarse y recogieron las sobras: siete canastos llenos (San Mateo 15, 29-37).

COMENTARIO

Cuando escuchamos, como en este Evangelio, decir al Señor “siento compasión de la gente” comprendemos uno de los rasgos que definen el espíritu de Jesús como Dios y como esencia del puro amor. Aquel día, cerca del mar de Galilea, y tal como nos dice el evangelista, Jesús había curado a cientos de mudos, ciegos, lisiados que acudían a Él desde todas las aldeas y pueblos.

Todas aquellas personas estaban admiradas e impresionadas por su poder, y , por eso, permanecían allí por encima de su propia razón o sentido común, olvidándose incluso de sus necesidades básicas como comer.

Y sin embargo, Jesús incapaz de permanecer impasible ante el hombre, como si fuera consciente que tras aquellos milagros impresionantes e insólitos, tras la conmoción que habían causado en ellos tales obras, era necesario dar un paso más, quiso conmemorar en aquel preciso instante lo que sería, años después y cerca ya de su Crucifixión, la entrega de aquel pan como su propio cuerpo.

En aquel momento, con un gesto pequeño y divino como pronunciar la acción de gracias, trató de saciar a la multitud porque sabía que, tras su estupor y alegría por los milagros, vendría el hambre, volvería la sed.

Aquel pan que Él multiplicó anunció la Eucaristía y el pan del cielo que alimenta a todo cristiano en su caminar. Los milagros pueden impresionarnos, pero para caminar junto a Jesús y soportar el peso de los días en este mundo que pasa, no son suficientes. Para vivir necesitamos su pan, su cuerpo. Es preciso que Él permanezca en nuestro interior y por eso, se quedó con nosotros en el Pan que se consagra cada día en nuestras iglesias.

 

Compartir. Facebook Twitter Email WhatsApp

Publicaciones relacionadas

Ni alforja, ni dinero suelto

5 de febrero de 20261 Min de lectura

“Nadie es profeta en su tierra”

4 de febrero de 20263 Mins de lectura

NO TEMAS, BASTA QUE TENGAS FE

3 de febrero de 20264 Mins de lectura
Dejar un comentario Cancelar respuesta

Últimos artículos

Entrevista a Juan Pablo y Andrea

15 de enero de 2019

Buenos propósitos digitales: ¡Estos son los secretos de la dieta 5:2!

7 de mayo de 2018

La muerte cristiana VII

13 de julio de 2015

Aborto, ni se ve ni se nota

13 de julio de 2015
Lo más comentado
  • Gordonmag en Unión INDISOLUBLE del varón y la mujer
  • binance register en Tensión entre Constantinopla y Moscú por la independencia de los ortodoxos ucranianos
  • annmarieyp9 en Entrevista a Luis y Ana, padres de un joven fallecido por cáncer
  • binance sign up bonus en II Jornada Mundial de los Pobres
No te lo pierdas

La muerte cristiana VI

By BuenaNueva4 de mayo de 2015

“Se oyen cantos de victoria” «Escuchad: hay cantos de victoria en las tiendas de los…

Primer misterio doloroso: La oración de Jesús en el huerto

23 de diciembre de 2014

Quinto misterio luminoso. La institución de la Eucaristía

2 de febrero de 2014

María, madre del viviente

18 de agosto de 2013

La Asociación Canónica Bendita María, editora de la la revista Buenanueva es una asociación sin ánimo de lucro. No esta vinculada a ningún grupo, ni movimiento de la Iglesia ni a ninguna otra institución, por lo tanto no tiene más ingresos que los derivados de las suscripciones personales y la aportaciones que graciosamente nos hacen. 

Todas las personas que colaboraran en ella lo hace gratuitamente con la única finalidad de anunciar el Evangelio y el Reino de Dios a través de este medio.

Boletín de noticias

Teclee arriba y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.