• Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
  • Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
Home»Blogs»Evangelio»Oración del Padrenuestro
Evangelio

Oración del Padrenuestro

By BuenaNueva24 de julio de 20162 comentarios5 Mins de lectura
Evangelio de hoy
Reflexión sobre el evangelio de hoy Domingo
Compartir
Facebook Twitter WhatsApp Email

“Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: “Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos”. Él les dijo: “Cuando oréis decid: Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación”.

Y les dijo: “Si alguno de vosotros tiene un amigo y viene durante la media noche para decirle: “Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle”. Y, desde dentro el otro le responde: “No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos”. Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite”. Pues así os digo a vosotros: “Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?”.

Jesús habla al corazón del hombre, de cada hombre en particular. No a una multitud impersonal o anónima, ni al género humano en su conjunto, sino a ti, precisamente a ti, y a mí, a mí en especial, a cada uno de nosotros que lo escuchamos y que no somos sencillos ni fáciles de entender, o de ser queridos por los demás, y que estamos condicionados por la edad, el lugar, el tiempo en que vivimos, la raza, el meridiano, el clima, el país, la cultura, la educación, la salud que disfrutamos, la familia que tenemos o de la que venimos, los amigos, la religión, el trabajo, la fortuna y los bienes que disfrutamos, el medio social en que vivimos, lo que sabemos y lo que ignoramos, la tristeza nuestra o la de otros que están cerca, el miedo al futuro, la alegría del momento, la enfermedad, la esperanza de vida…

Y en medio de todo ello llega el mensaje de Jesús, que es la imagen fiel de la eterna misericordia del Padre que lo envió. Es un mensaje personal e intransferible que no podemos obviar o esquivar, porque llega adentro, nos llena el alma, penetra en ese reducto íntimo y palpitante donde no podemos negar quienes somos, ni evitar la respuesta adecuada, donde no valen las disculpas vanas o los pretextos inventados, porque es allí donde arde el fuego de nuestra misericordia, la que podemos dar, la misericordia posible, la de nuestro corazón miserable, la que está a nuestro alcance, poca y mezquina, que así agota nuestras posibilidades de encuentro y acogida a las necesidades de los otros.

¿Y quién es el otro?

El otro es el que nos pide pan, como nosotros pedimos al Padre “…cada día nuestro pan del mañana”. El otro es el que nos debe y no nos paga, el que nos ofende, y que es igual que nosotros cuando pedimos al Padre: “Perdónanos nuestros pecados como nosotros perdonamos…”, es el amigo molesto que nos llama en mitad de la noche, que nos incordia cuando estamos cansados y solo queremos que nos dejen tranquilos.

Yo rezaba, Señor, para alimentar este pobre fuego de mi corazón, y me sonaban huecas las palabras, Padre nuestro, decía, “Padre nuestro que estás en los cielos…”, pero Tú, ya venías hacia mí.

Padre mío que me has visto venir desde lejos. Llegaba con mi carga de miseria entre los brazos, hambriento de caricias y de un mendrugo de pan. Y no me sentía digno de postrarme ante ti, pero Tú me veías llegar y sonreías. Te llenabas de alegría porque regresaba este hijo tuyo, y me esperabas sin reproches. Me querías como era. No reparaste en mi corazón llagado de lujuria, ni en el hedor de mis harapos. Tiraste el bastón para abrir los brazos y abrazarme, y corrí hacia ti avergonzado y contento. Quería que tus dedos cariñosos contaran los huesos de mi espalda, frágil y lánguida por tantas bacanales y noches sin reposo, que besaras las ojeras de mis párpados insomnes, heridos ahora por la luz, y que solo buscaron las tinieblas del error y el desenfreno. Tantas cosas, Señor, tantas cosas sentía mi corazón, mientras me llegaba hasta ti para que en tus fuertes brazos se curara la debilidad extrema de mi alma, y ya presentía que podría reposar en el seno acogedor de tu pecho, que sentiría la dulzura de tus manos en mi cintura, y que mi corazón estaría a salvo contigo de las falsas ternuras del mundo. “Padre nuestro que estás en los cielos…”, voy hacia Ti.

Compartir. Facebook Twitter Email WhatsApp

Publicaciones relacionadas

«HE VENIDO A DAR PLENITUD»

15 de febrero de 20266 Mins de lectura

«SANTOS CIRILO Y METODIO, PATRONOS DE EUROPA»

14 de febrero de 20262 Mins de lectura

«TODO LO HA HECHO BIEN»

13 de febrero de 20263 Mins de lectura

2 comentarios

  1. 日本 av el 16 de febrero de 2026 00:16

    Fascinating blog! Is your theme custom made or did you download it from somewhere? A design like yours with a few simple tweeks would really make my blog shine. Please let me know where you got your theme. Appreciate it

  2. gbgbet el 9 de febrero de 2026 03:02

    We absolutely love your blog and find almost all of your post’s to be just what I’m looking for. Does one offer guest writers to write content for you personally? I wouldn’t mind producing a post or elaborating on most of the subjects you write related to here. Again, awesome blog!

Dejar un comentario

Últimos artículos

Entrevista a Juan Pablo y Andrea

15 de enero de 2019

Buenos propósitos digitales: ¡Estos son los secretos de la dieta 5:2!

7 de mayo de 2018

La muerte cristiana VII

13 de julio de 2015

Aborto, ni se ve ni se nota

13 de julio de 2015
Lo más comentado
  • 日本 av en El Papa rinde homenaje a «los santos de cada día: padres y madres que dan todo por su familia»
  • 日本 av en Explosión Calle Toledo, 98 y Comunicado Parroquia La Paloma
  • b2xbet en El que pierde, gana
  • hi88 en Árboles oníricos en ARCO
No te lo pierdas

Festival de Arte Sacro

By BuenaNueva8 de febrero de 2013

Es para nosotros una satisfacción presentar una nueva edición del Festival de Arte Sacro de…

Rubén Darío

15 de febrero de 2011

Benita eres tú, María. Un canto para la Nueva Evangelización

6 de noviembre de 2012

Ahí tienes a tu Madre – “La Morada de Dios entre los hombres”

18 de junio de 2012

La Asociación Canónica Bendita María, editora de la la revista Buenanueva es una asociación sin ánimo de lucro. No esta vinculada a ningún grupo, ni movimiento de la Iglesia ni a ninguna otra institución, por lo tanto no tiene más ingresos que los derivados de las suscripciones personales y la aportaciones que graciosamente nos hacen. 

Todas las personas que colaboraran en ella lo hace gratuitamente con la única finalidad de anunciar el Evangelio y el Reino de Dios a través de este medio.

Boletín de noticias

Teclee arriba y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.