En aquel tiempo, la gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios. Estando él de pie junto al lago de Genesaret, vio dos barcas que estaban en la orilla; los pescadores, que habían desembarcado, estaban lavando las redes.
Subiendo a una de las barcas, que era la de Simón, le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro, y echad vuestras redes para la pesca».
Respondió Simón y dijo: «Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos recogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes».
Y, puestos a la obra, hicieron una redada tan grande de peces que las redes comenzaban a reventarse. Entonces hicieron señas a los compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Vinieron y llenaron las dos barcas, hasta el punto de que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús diciendo: «Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador».
Y es que el estupor se había apoderado de él y de los que estaban con él, por la redada de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Y Jesús dijo a Simón: «No temas; desde ahora serás pescador de hombres».
Entonces sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron (San Lucas 5, 1-11).
COMENTARIO
Desde el inicio del ministerio de Jesús, se nos transmite que la predicación del Señor tenía un amplio eco: muchedumbres se acercaban a Él para escucharle, para escuchar la palabra de Dios. Era el momento propicio, existía un pueblo anhelante: la tensión política, social y religiosa del momento hacía que hubiera un pueblo bien dispuesto para escuchar. Se sucedían hombres que anunciaban la liberación de Israel del yugo romano. Y en medio de esta tensión aparece uno que hablaba con autoridad. Jesús hablaba con autoridad, su mensaje tocaba el corazón de quienes le escuchaban y los signos que le acompañaban, que hacía, le señalaban como un Mesías, como alguien con poder para restaurar la primacía de Israel.
De ahí que en Galilea, la gente se agolpara para escucharle e incluso el propio Juan, que había predicado un bautismo para el perdón de los pecados, y que había adquirido una enorme ascendiente en el pueblo, le preguntara a Jesús si era él a quien esperaban.
Pero Dios cambia el paso y nos tuerce el proyecto. No esperéis un Mesías que solucione vuestros problemitas. Dios no es un Dios de usar y tirar. No es un genio amaestrado que cumple mis deseos ni los deseos del pueblo. Dios tiene un plan, tiene un plan de salvación que trasciende el momento y el lugar: alcanza a toda la humanidad y abarca todo el tiempo. Por algo es Dios.
Pero lo hace como Dios: «Echa las redes». Acontece en nuestra miseria, en nuestro trabajo, en nuestros afanes… «Hemos estado bregando toda la noche, pero en tu nombre, porque tú nos lo dices, las volveremos a echar». ¿Con qué ganas echarían esos experimentados pescadores otra vez las redes, con el esfuerzo que lleva consigo, cuando ya cansados y desesperanzados, después de una noche en vela, de trabajo, bregando, cuando, según su experiencia, se produce la acumulación de bancos de peces que puedan ser capturados… Con qué ganas volverían a echar las redes, justamente ahora, que ya no es hora de hacerlo?
Dios nos cambia tantas veces el paso…
Abrámonos, pues, al acontecimiento y descubramos en él la potencia creadora del Señor.
Descubramos cuál es la misión que nos tiene reservada el Señor y reconozcamos, como Pedro, que nuestros afanes muchas veces están muy lejos de la voluntad de Dios para nosotros. Porque Dios nos quiere hacer pescadores de hombres y el anzuelo de que se sirve es justamente la cruz., la cruz que en Él se convierte en una escala, en una pasarela, que atraviesa el abismo de la muerte y nos inserta en la vida divina. Esa es la misión que les encomienda a sus apóstoles, a su iglesia, que es apostólica, por cuanto sigue siendo el instrumento dejado por Dios para hacerse presente en medio de la humanidad.

2 comentarios
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