• Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
  • Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
Home»Blogs»Evangelio»Dios los creó hombre y mujer, una sola carne
Evangelio

Dios los creó hombre y mujer, una sola carne

By Carmen Montes López24 de mayo de 2024No hay comentarios5 Mins de lectura
Comentario al evangelio de hoy Viernes
Compartir
Facebook Twitter WhatsApp Email

En aquel tiempo, Jesús se marchó a Judea y a Transjordania; otra vez se le fue reuniendo gente por el camino y según su costumbre les enseñaba.

Acercándose unos fariseos, le preguntaban para ponerlo a prueba: “¿Le es lícito al hombre repudiar a su mujer?”.

¨Él les replicó: “¿Qué os ha mandado Moisés?”.

Contestaron: “Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla”

Jesús les dijo: “Por la dureza de vuestro corazón dejó escrito Moisés este precepto. Pero al principio de la creación Dios los creó hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne.

De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre”.

En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo.

Él les dijo: “Si uno repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio” (San Marcos 10, 1-12).

COMENTARIO

Ni a los fariseos ni a sus discípulos parecía que les gustara la equidistancia que predicaba Jesús respecto al hombre y la mujer. Por eso en otro pasaje, de Mateo, los discípulos responden: «Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse» (Mt 19:10).

Tampoco en los siglos siguientes se entendía bien entre los propios cristianos esta igualdad. Porque la cosa va mucho más allá del rechazo al divorcio: habla de una sola carne.

Con estas palabras Jesús confirma que la auténtica e igual identidad de hombre y mujer es la identidad en la redención.  La redención es la base para comprender la dignidad particular del cuerpo humano, explicitada en la dignidad personal del hombre y de la mujer por igual. La razón de esta dignidad está precisamente en la raíz de la indisolubilidad de la alianza conyugal.

La Nueva Alianza que establece Cristo es precisamente la Redención que se da como una gracia, un regalo de parte de Dios

Dios es Trinidad, es comunión de amor, y la familia es una expresión que refleja este Misterio del Dios amor. El hombre y la mujer, creados a imagen de Dios, en el matrimonio llegan a ser en «una sola carne» (Gn 2, 24), es decir, una comunión de amor y origen de una nueva vida común. De tal manera la familia humana es imagen de la Trinidad por el amor interpersonal y por la fecundidad del amor.

Yo, como mujer casada soy consciente de lo difícil (o mejor dicho, imposible para nosotros) vivir así: en este diseño de amor, dentro de este plan de Dios. Surgen rivalidades, egoísmos, diferencias… El mundo con su mentalidad te empuja a romper y escapar cuando te sientes decepcionado. Por eso, tantas veces debemos pedir ayuda externa (consejeros matrimoniales, parejas cristianas con problemas similares, dirección espiritual…) y pelear por nuestra misión, en este caso por nuestro matrimonio. Pero todo esto en medio de la oración pidiendo al Señor este Espíritu que atraviesa todas las fronteras de nuestra debilidad y es capaz de hacernos caminar sobre escorpiones.

Para los fariseos el matrimonio no era un vínculo definitivo. Su propia pregunta lo revelaba; tampoco podían ocultar su machismo: «¿es lícito al marido repudiar a su mujer?». Para ellos la mujer no tenía derechos legales, todos estaban a disposición del marido. Además habían visto como a Juan le costó la vida denunciar el adulterio del rey Herodes (Mc 6:17-28) y esperaban que la respuesta de Jesús acabara también con su vida sin que ellos tuvieran que mancharse las manos. Era por tanto una pregunta trampa, “para ponerle a prueba”.

Moisés mandó que el marido que repudiaba a su mujer debía darle una «carta de divorcio». Su contenido nos es desconocido. El tener que darlo por escrito serviría para frenar decisiones temperamentales, irreflexivas e impetuosas del marido. Al mismo tiempo, era un documento legal que recogía la situación exacta de la mujer. Esto, se supone, protegería a las mujeres repudiadas y desamparadas en el caso de que se volvieran a casar, para que no fueran consideradas adúlteras. Pero esta medida no reflejaba el designio original de Dios para el matrimonio. Para descubrirlo, el ser humano necesita invocar el don de la sabiduría. Sabiduría  para entender la verdad del designio de Dios sobre la persona, el matrimonio y la familia y ver en ello una vocación de amor y  vivirla a la luz del verbo encarnado, muerto y resucitado, que nos envía su Espíritu y nos revela la verdad profunda del hombre como varón y mujer recibiendo el don de la filiación divina para la vocación que hayan sido llamados. La creación entera se ha hecho para ser un espacio de adoración y alabanza.

Podemos decir que Dios ha creado el Universo para entablar con los hombres una historia de amor. El hombre, se sitúa según el Génesis en la cúspide de la obra creadora y cumple así un particular proyecto de Dios, llevando en lo más profundo del corazón una vocación originaria al amor, inscrita en su propio cuerpo y anterior a cualquier elección humana. De este modo, en la diferencia sexual se halla inscrita una específica llamada al amor, una llamada a la libertad del hombre/mujer a descubrir que el fin de su vida es una comunión de personas. La diferencia sexual (“hombre y mujer los creó” Gn 1, 27) está orientada al amor y a la comunión interpersonal.

La identidad y la misión de la familia consisten en “custodiar, revelar y comunicar el amor” (Familiaris Consortio, 22 de Noviembre 1981)

Compartir. Facebook Twitter Email WhatsApp

Publicaciones relacionadas

«SANTOS CIRILO Y METODIO, PATRONOS DE EUROPA»

14 de febrero de 20262 Mins de lectura

«TODO LO HA HECHO BIEN»

13 de febrero de 20263 Mins de lectura

«Deja que se sacien primero los hijos»

12 de febrero de 20264 Mins de lectura
Dejar un comentario

Últimos artículos

Entrevista a Juan Pablo y Andrea

15 de enero de 2019

Buenos propósitos digitales: ¡Estos son los secretos de la dieta 5:2!

7 de mayo de 2018

La muerte cristiana VII

13 de julio de 2015

Aborto, ni se ve ni se nota

13 de julio de 2015
Lo más comentado
  • binance kod en ¿Qué es un Batanero?
  • trendy-33 en Estaurograma
  • womanfashio-886 en Estaurograma
  • reyesmusicandevents-307 en Estaurograma
No te lo pierdas

Hágase en mí según tu palabra

By BuenaNueva18 de junio de 2012

Este año se celebró  en  la liturgia de la Iglesia  la Solemnidad  de la  Encarnación…

Es fructífero pensar en la muerte

16 de julio de 2015

Cuarto misterio luminoso. La Transfiguración del Señor

10 de diciembre de 2013

La Natividad de Noche

5 de junio de 2012

La Asociación Canónica Bendita María, editora de la la revista Buenanueva es una asociación sin ánimo de lucro. No esta vinculada a ningún grupo, ni movimiento de la Iglesia ni a ninguna otra institución, por lo tanto no tiene más ingresos que los derivados de las suscripciones personales y la aportaciones que graciosamente nos hacen. 

Todas las personas que colaboraran en ella lo hace gratuitamente con la única finalidad de anunciar el Evangelio y el Reino de Dios a través de este medio.

Boletín de noticias

Teclee arriba y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.