• Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
  • Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
Home»Blogs»Evangelio»Vosotros, los fariseos
Evangelio

Vosotros, los fariseos

By BuenaNueva11 de octubre de 2016No hay comentarios4 Mins de lectura
Reflexion, evangelio, hoy, Martes
Comentario al evangelio de hoy Martes
Compartir
Facebook Twitter WhatsApp Email

En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo le rogó que fuese a comer con él.

Él entró y se puso a la mesa.

Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo:

-«Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, pero por dentro rebosáis de rapiña y maldad.

¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? Con todo, dad limosna de lo que hay dentro, y lo tendréis limpio todo». (Lc 11, 37-41)

El capítulo 11 del Evangelio de San Lucas puede ubicarse dentro del ministerio de Jesús en Jerusalén. Por los contenidos, es probable que sea en un tiempo próximo a la Pasión, tal vez la última semana antes de la Pascua. Hay muchas enseñanzas, que se agolpan en sus labios, como si le urgiera comunicarlas sabiendo que el tiempo es corto. Lo vemos lleno de autoridad, hablando sin miramientos, sin los cobardes respetos humanos propios de quienes viven a caballo entre la verdad y la mentira.

Este hablar con autoridad es reconocido por todos y dice el texto que cuando terminó de hablar, un fariseo le rogó que fuese a comer con él. No se nos cuenta de antemano cual era la intención del anfitrión. Tal vez también a él le alcanzaron aquellas palabras de sabiduría, tal vez estuviera impresionado, o simplemente quería impresionar a sus amigos trayendo a su casa al famoso predicador. En cualquier caso Jesús acepto la invitación, entró y se puso a la mesa.

En la mentalidad farisea surge enseguida un problema de distorsión moral, que  deja caer todo el peso del bien y del mal en un acto puramente externo: el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer.

Este hombre no sabía el riesgo que conllevaba poner a su mesa a aquel  invitado, que conocía mejor que nadie el sentido más profundo de la ley mosaica y que, además, sabía leer en las conciencias como en un libro abierto.

Podemos imaginar la escena, pues la reacción de Jesús no se hizo esperar. Probablemente todos estaban pendientes, y todos pudieron recibir la reprensión que Jesús dirige, no a uno, sino a los fariseos en general, o a los muchos que seguramente estuvieran compartiendo la mesa aquel día: Vosotros los fariseos…

No es la primera vez que son duras las palabras del Señor hacia ellos. Y resulta paradójico, como tantas otras veces en el Evangelio, esta reacción en quien sabemos que es manso y humilde de corazón. De aquí y de otras escenas similares han extraído los maestros de vida espiritual un principio que no podemos eludir pues, si lo hiciéramos, no alcanzaríamos la cumbre, ni actuaríamos con la perfección que Dios mismo exige a sus apóstoles: para alcanzar la santidad no basta la bondad propia de quien busca hacer el bien, sino que es igualmente necesaria la fortaleza para denunciar y vencer el mal. No es santo el bonachón, ni tampoco el inflexible, sino el que busca sinceramente el bien desde la verdad, sin quedarse bloqueado por la torpe táctica del aparentar. 

Dice San Ignacio en sus Ejercicios Espirituales que detrás de este sometimiento al espíritu mundano de las apariencias está oculto Satanás con su bandera, llamando a los hombres a la atracción por la riqueza, la fama y el orgullo. Mientras que Cristo los atrae en la dirección opuesta de una vida en espíritu de pobreza, sencillez y humildad. Valga este ex cursus para nuestros días, nuestra controvertida vida política y nuestros medios de comunicación repletos de mundanales apariencias rosáceas.

La denuncia de esta actitud que hace Jesús es más que explícita y sin miramientos. No le han hecho falta grandes discursos para dirigirse a tan grandes señores, sino sólo un par de frases que con claridad meridiana los pone al descubierto: Limpiáis por fuera la copa y el plato, pero por dentro rebosáis de rapiña y maldad. ¡Necios!…. Han invertido el orden moral y han puesto en el centro un vicio capital, acentuando lo exterior y descuidando el núcleo interior de la rectitud moral.

Aún al comienzo del capítulo 12 continúa Jesús advirtiéndolo: Guardaos de la levadura de los fariseos. Y esta recomendación, no lo olvidemos llega hasta hoy con plena vigencia. Es como si nos dijera a lo largo de los siglos: no está la verdadera felicidad en el mundo, no en las cosas que no son Dios, no en lo terreno y su vanidad, sino en lo eterno.

 

Compartir. Facebook Twitter Email WhatsApp

Publicaciones relacionadas

Ni alforja, ni dinero suelto

5 de febrero de 20261 Min de lectura

“Nadie es profeta en su tierra”

4 de febrero de 20263 Mins de lectura

NO TEMAS, BASTA QUE TENGAS FE

3 de febrero de 20264 Mins de lectura
Dejar un comentario Cancelar respuesta

Últimos artículos

Entrevista a Juan Pablo y Andrea

15 de enero de 2019

Buenos propósitos digitales: ¡Estos son los secretos de la dieta 5:2!

7 de mayo de 2018

La muerte cristiana VII

13 de julio de 2015

Aborto, ni se ve ni se nota

13 de julio de 2015
Lo más comentado
  • binance register en Tensión entre Constantinopla y Moscú por la independencia de los ortodoxos ucranianos
  • annmarieyp9 en Entrevista a Luis y Ana, padres de un joven fallecido por cáncer
  • binance sign up bonus en II Jornada Mundial de los Pobres
  • pubg uc shop en Siete razones por las que «Sound of Freedom» se ha convertido en el fenómeno cinematográfico del año
No te lo pierdas

Los cuatro signos “Estas son las señales que acompañarán a los que crean” (Mc 16,17a)

By BuenaNueva15 de diciembre de 2013

Al enviar Jesús a los discípulos por el mundo entero a proclamar la Buena Nueva,…

Santa María, Madre de Dios.

4 de junio de 2012

CATÁLOGO DE LAS VIRTUDES NECESARIAS PARA VIVIR ESTE AÑO DE LA MISERICORDIA

25 de enero de 2016

Esperar al vino bueno

30 de mayo de 2012

La Asociación Canónica Bendita María, editora de la la revista Buenanueva es una asociación sin ánimo de lucro. No esta vinculada a ningún grupo, ni movimiento de la Iglesia ni a ninguna otra institución, por lo tanto no tiene más ingresos que los derivados de las suscripciones personales y la aportaciones que graciosamente nos hacen. 

Todas las personas que colaboraran en ella lo hace gratuitamente con la única finalidad de anunciar el Evangelio y el Reino de Dios a través de este medio.

Boletín de noticias

Teclee arriba y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.