Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer, le dice a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?»
Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero».
Jesús le dice: «Apacienta mis corderos».
Por segunda vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?»
Él le contesta: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero».
Él le dice: «Pastorea mis ovejas».
Por tercera vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?».
Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez: «¿Me quieres?» y le contestó:
«Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero».
Jesús le dice: «Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras».
Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme»
COMENTARIO
Buenos días, hermanos en Cristo.
En el Evangelio de hoy podemos ver lo siguiente: El Señor Jesucristo se aparece por tercera vez a sus discípulos a orillas del mar de Galilea. Se produce de nuevo una pesca milagrosa. Una vez que los discípulos llegan a tierra, comen con el Señor.
Cuando finaliza la comida, Jesús pregunta a Pedro «Simón, hijo de Juan ¿me amas?
Pedro responde «Sí Señor, tú sabes que te quiero»».
El Señor hace la pregunta tres veces. Las dos primeras veces pregunta ¿me amas? Pedro responde «tú sabes que te quiero».
Según nos enseñan los que conocen bien las Escrituras, Jesús pregunta por un nivel de amor superior (me amas) y Pedro responde con un nivel inferior (te quiero).
La tercera vez que pregunta, Jesús rebaja el nivel de exigencia y pregunta «¿me quieres?
Pedro se entristece por la insistencia de Jesús en preguntar tres veces. Quizá lo haga para recordar las tres negaciones de Pedro en la noche de pasión.
En los tres casos, el Señor Jesús responde a Pedro «apacienta mis ovejas». Esta será la misión de Pedro y sus sucesores.
Después, Jesús hace un comentario sobre la forma en que Pedro morirá y dará gloria a Dios.
Por último, le dice «sígueme». Podemos entender que nos lo dice a todos, nos llama a seguirlo.
Una vez más, os invito a meditar las enseñanzas de este Evangelio,
Os deseo una Feliz y Santa Pascua de Pentecostés.
Unidos en la oración.