• Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
  • Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
Home»Noticias»Ecclesia»Oración del Papa en Asís
Ecclesia

Oración del Papa en Asís

By BuenaNueva21 de septiembre de 20165 comentarios5 Mins de lectura
Compartir
Facebook Twitter WhatsApp Email

 

«El Señor es consolado cuando, en su nombre, nos inclinamos ante las miserias de los demás»

«El Señor es consolado cuando, en su nombre, nos inclinamos ante las miserias de los demás»

Texto íntegro de las palabras del Papa Francisco durante la Jornada Mundial de Oración por la Paz

Ante Jesús crucificado, resuenan también para nosotros sus palabras: «Tengo sed» (Jn 19,28). La sed es, aún más que el hambre, la necesidad extrema del ser humano, pero además representa la miseria extrema. Contemplemos de este modo el misterio del Dios Altísimo, que se hizo, por misericordia, pobre entre los hombres.

¿De qué tiene sed el Señor? Ciertamente de agua, elemento esencial para la vida. Pero sobre todo de amor, elemento no menos esencial para vivir. Tiene sed de darnos el agua viva de su amor, pero también de recibir nuestro amor. El profeta Jeremías habló de la complacencia de Dios por nuestro amor: «Recuerdo tu cariño juvenil, el amor que me tenías de novia» (Jer 2,2). Pero dio también voz al sufrimiento divino, cuando el hombre, ingrato, abandonó el amor, cuando -parece que nos quiere decir también hoy el Señor- «me abandonaron a mí, fuente de agua viva, y se cavaron aljibes, aljibes agrietados que no retienen agua» (v. 13). Es el drama del «corazón árido», del amor no correspondido, un drama que se renueva en el Evangelio, cuando a la sed de Jesús el hombre responde con el vinagre, que es un vino malogrado. Así, proféticamente, se lamentaba el salmista: «Para mi sed me dieron vinagre» (Sal 69,22).

«El amor no es amado»; según algunos relatos esta era la realidad que turbaba a san Francisco de Asís. Él, por amor del Señor que sufre, no se avergonzaba de llorar y de lamentarse a alta voz (cf. Fuentes Franciscanas, n. 1413). Debemos tomar en serio esta misma realidad cuando contemplamos a Dios crucificado, sediento de amor. La Madre Teresa de Calcuta quiso que, en todas las capillas de sus comunidades, cerca del crucifijo, estuviese escrita la frase «tengo sed». Su respuesta fue la de saciar la sed de amor de Jesús en la cruz mediante el servicio a los más pobres entre los pobres. En efecto, la sed del Señor se calma con nuestro amor compasivo, es consolado cuando, en su nombre, nos inclinamos sobre las miserias de los demás. En el juicio llamará «benditos» a cuantos hayan dado de beber al que tenía sed, a cuantos hayan ofrecido amor concreto a quien estaba en la necesidad: «En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis» (Mt 25,40).

Las palabras de Jesús nos interpelan, piden que encuentren lugar en el corazón y sean respondidas con la vida. En su «tengo sed», podemos escuchar la voz de los que sufren, el grito escondido de los pequeños inocentes a quienes se les ha negado la luz de este mundo, la súplica angustiada de los pobres y de los más necesitados de paz. Imploran la paz las víctimas de las guerras, las cuales contaminan los pueblos con el odio y la Tierra con las armas; imploran la paz nuestros hermanos y hermanas que viven bajo la amenaza de los bombardeos o son obligados a dejar su casa y a emigrar hacia lo desconocido, despojados de todo.

Todos estos son hermanos y hermanas del Crucificado, los pequeños de su Reino, miembros heridos y resecos de su carne. Tienen sed. Pero a ellos se les da a menudo, como a Jesús, el amargo vinagre del rechazo. ¿Quién los escucha? ¿Quién se preocupa de responderles? Ellos encuentran demasiadas veces el silencio ensordecedor de la indiferencia, el egoísmo de quien está harto, la frialdad de quien apaga su grito de ayuda con la misma facilidad con la que se cambia de canal en televisión.

Ante Cristo crucificado, «fuerza de Dios y sabiduría de Dios» (1 Co 1,24), nosotros los cristianos estamos llamados a contemplar el misterio del Amor no amado, y a derramar misericordia sobre el mundo. En la Cruz, árbol de vida, el mal ha sido trasformado en bien; también nosotros, discípulos del Crucificado, estamos llamados a ser «árboles de vida», que absorben la contaminación de la indiferencia y restituyen al mundo el oxígeno del amor. Del costado de Cristo en la cruz brotó agua, símbolo del Espíritu que da la vida (cf Jn 19,34); que del mismo modo, de nosotros sus fieles, brote también compasión para todos los sedientos de hoy.

Que el Señor nos conceda, como a María junto a la cruz, estar unidos a él y cerca del que sufre. Acercándonos a cuantos hoy viven como crucificados y recibiendo la fuerza para amar del Señor Crucificado y resucitado, crecerá aún más la armonía y la comunión entre nosotros. «Él es nuestra paz» (Ef 2,14), él que ha venido a anunciar la paz a los de cerca y a los de lejos (Cf. v. 17). Que nos guarde a todos en el amor y nos reúna en la unidad, para que lleguemos a ser lo que él desea: «Que todos sean uno» (Jn 17,21).

Compartir. Facebook Twitter Email WhatsApp

Publicaciones relacionadas

¿Quién fue San Valentín?

13 de febrero de 202613 Mins de lectura

León XIV recibe a Kiko Argüello, del Camino, por primera vez: una realidad presente en 135 naciones

7 de junio de 20253 Mins de lectura

Primera Misa del Papa León XIV: «Estamos llamados a dar testimonio de la fe gozosa en Jesús Salvador»

10 de mayo de 20258 Mins de lectura

5 comentarios

  1. b2xbet el 26 de febrero de 2026 08:06

    When someone writes an post he/she retains the image of a user in his/her brain that how a user can be aware of it. Thus that’s why this piece of writing is outstdanding. Thanks!

  2. 國產 av el 24 de febrero de 2026 03:56

    It’s actually a cool and useful piece of information. I’m satisfied that you simply shared this useful info with us. Please stay us up to date like this. Thanks for sharing.

  3. b2xbet el 17 de febrero de 2026 15:34

    Great post.

  4. 國產 av el 14 de febrero de 2026 05:55

    Hey there! This post couldn’t be written any better! Reading through this post reminds me of my previous room mate! He always kept chatting about this. I will forward this page to him. Fairly certain he will have a good read. Many thanks for sharing!

  5. av 女優 el 7 de febrero de 2026 05:56

    This is the perfect webpage for anyone who wishes to find out about this topic. You know a whole lot its almost hard to argue with you (not that I really would want to…HaHa). You certainly put a fresh spin on a topic that has been discussed for ages. Wonderful stuff, just great!

Dejar un comentario

Últimos artículos

Entrevista a Juan Pablo y Andrea

15 de enero de 2019

Buenos propósitos digitales: ¡Estos son los secretos de la dieta 5:2!

7 de mayo de 2018

La muerte cristiana VII

13 de julio de 2015

Aborto, ni se ve ni se nota

13 de julio de 2015
Lo más comentado
  • gbgbet en “Ningún profeta es aceptado en su tierra”
  • winpot en Los obispos condenan la corrupción como un «mal moral y un grave pecado»
  • gbgbet en ¿Y quién es mi prójimo?
  • winpot en “Amad a vuestros enemigos»
No te lo pierdas

Los cuatro signos. Segunda parte

By BuenaNueva31 de enero de 2014

En el anterior número de Buenanueva abordábamos las dos primeras señales de identidad que acompañan…

La misericordia de Dios para con los penitentes

16 de febrero de 2016

El diario de Ana Frank

31 de enero de 2011

El silencio de María

11 de junio de 2012

La Asociación Canónica Bendita María, editora de la la revista Buenanueva es una asociación sin ánimo de lucro. No esta vinculada a ningún grupo, ni movimiento de la Iglesia ni a ninguna otra institución, por lo tanto no tiene más ingresos que los derivados de las suscripciones personales y la aportaciones que graciosamente nos hacen. 

Todas las personas que colaboraran en ella lo hace gratuitamente con la única finalidad de anunciar el Evangelio y el Reino de Dios a través de este medio.

Boletín de noticias

Teclee arriba y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.