En mis 30 años trabajando como psicólogo, la consulta más frecuente que me hacen los padres es sobre conductas problemáticas de sus hijos, casi siempre relacionadas con dificultades o con cumplir las normas.
El 20% de los niños entre 7 y 12 años presenta problemas de conducta que pueden terminar en trastornos más severos en la adolescencia, como es inseguridad, timidez, agresividad, hiperactividad, dificultades cognitivas y de aprendizaje, impulsividad, déficit de habilidades sociales, trastorno disocial, etc., y que terminan afectándole en la vida familiar, escolar y social.
Hay muchos factores que han producido este aumento de los problemas de conducta: los cambios negativos de la sociedad, la televisión, la individualidad, la pérdida de valores, los videojuegos violentos, la pérdida de autoridad de padres y profesores, la violencia en las aulas, etc.
Para que un niño pueda llegar a ser un adulto maduro y responsable, necesita acumular experiencias de esfuerzo que refuercen su autoestima y su autoimagen. Esto intentaron nuestros padres con nosotros y nosotros lo intentamos con nuestros hijos.
Muchos padres están muy preocupados por sus hijos y se sienten muy frustrados porque no saben qué hacer. La relación con sus hijos está muy deteriorada, llegando hasta el punto de gritarles y amenazarlos. Se encuentran con comportamientos que los exasperan, preocupan o desconciertan y que los irrita a ellos y a sus hijos, dañando la comunicación entre ambos.
Todos los padres saben que la educación de un hijo requiere años. Los padres deben actuar con seguridad y con autoridad. Cuando el niño se porta bien, los padres han de reforzarle siempre; y, cuando su conducta sea negativa o inapropiada, tienen que actuar rápidamente para cambiarla. Los padres deben combinar la disciplina con la manifestación de afecto. Para que su esfuerzo en corregir a su hijo tenga éxito, deben combinarlo con el refuerzo de la conducta positiva. Los padres y los hijos mejorarán así su comunicación y aprenderán ambos de una experiencia positiva. Tiene que darse una dosis correcta de amor y comprensión: es lo que yo llamo “el estilo afectivo de comunicación”.
De la misma forma que seguimos el mandato del Señor de pasar la fe a nuestros hijos, también debemos preocuparnos de evitarles un trastorno de conducta, que puede hacer que en la adolescencia, rechacen todo lo que les hemos enseñado y lo que los padres les hemos transmitido.
Cómo detectar si su hija/o tiene un trastorno de conducta
A continuación, se exponen los 124 trastornos de conducta más frecuentes en los niños. Observa si tus hijos o hijas tienen algunos de ellos. Si no lográis corregirlos, buscad ayuda profesional. La detección precoz es fundamental para la curación rápida y evitar un trastorno más importante en la adolescencia.
* Problemas matutinos: 1. Es muy madrugador. 2. Es muy dormilón. 3. Mal humor matutino. 4. Rechaza el desayuno. 5. El fracaso de levantarse. 6. Rebelde al cepillo de dientes. 7. No recoge la ropa.
* Problemas nocturnos: 1. No quiere acostarse. 2. Se levanta por la noche. 3. Quiere dormir con sus padres. 4. Quiere dormir con sus hermanos. 5. Sonambulismo. 6. Habla dormido. 7. Terrores nocturnos, pesadillas.
* Problemas cotidianos: 1. No ayuda en las tareas cotidianas. 2. No quiere practicar o aprender. 3. Ve excesiva televisión. 4. Adicto a los videojuegos. 5. Lo quiere todo. 6. Olvida o pierde cosas constantemente. 7. Siempre muy inquieto. 8. No obedece. 9. Siempre dice ¿por qué?. 10. No ordena sus cosas. 11. Tiene malos modales. 12. Pinta en las paredes y en los muebles. 13. No acude cuando se le llama.
* Problemas de eliminación: 1. Se hace pis en la cama (enuresis) 2. Se hace caca encima (encopresis). 3. No quiere utilizar otros cuartos de baño.
* Pataletas y otras conductas negativas: 1. Pataletas. 2. El niño destructivo. 3. Dice muchos apodos, palabrotas o insultos. 4. Miente. 5. Exige demasiada atención. 6. No acepta que le digan «no».
* Problemas relativos a la salud: 1. No quiere bañarse o lavarse el pelo. 2. Se resiste a tomar medicinas. 3. No quiere llevar gafas. 4. No puede tragar píldoras. 5. Remolón en la mesa. 6. Se queja de dolor físico infundado. 7. El niño con sobrepeso. 8. Anorexia o bulimia. 9. Mala postura.
* Salidas de casa: 1. No se porta bien en el coche. 2. No quiere desprenderse de un objeto. 3. Se aleja de los adultos. 4. Se va del patio o se va a la calle. 5. No quiere hablar. 6. Se porta mal en público.
* El colegio y los problemas de aprendizaje: 1. No quiere ir al colegio. 2. No quiere hacer los deberes o estudiar. 3. Tiene problemas con el profesor. 4. Rendimiento excesivo o rendimiento escaso. 5. Se frustra con facilidad. 6. No sabe hacer frente a las presiones. 7. Ansiedad y pánico ante los exámenes. 8. Hace trampas. 9. Se porta mal en el colegio. 10. Está en las nubes. 11. Descuida los trabajos escolares. 12. No sigue instrucciones. 13. Le resulta difícil terminar el trabajo del colegio. 14. Tiene problemas de aprendizaje. 15. Tiene falta de atención. 16. Es hiperactivo.
* Hábitos nerviosos: 1. Chuparse el dedo. 2. Rechinar de dientes (bruxismo). 3. Tartamudeo. 4. Se come las uñas (onicofagia). 5. Muecas y tics. 6. Obsesionado con la limpieza. 7. Se estira mucho el pelo. 8. Se hurga mucho la nariz. 9. Se golpea la cabeza. 10. Se balancea. 11. Chasquea mucho los nudillos. 12. Hace muchos ruidos.
* Problemas con compañeros y hermanos: 1. Discusiones y peleas. 2. Escupir, pegar y morder. 3. Hipersensible. 4. Tirano y bromista. 5. Dificultad en hacer y conservar amigos. 6. Rivalidad con los hermanos. 7. No quiere compartir. 8. Cede a las presiones del medio. 9. No sabe ganar o es mal perdedor. 10. Alardea y fanfarronea.
* Miedos: 1. Miedo a los animales. 2. Miedo a los insectos. 3. Miedo a los truenos, relámpagos. 4. Miedo a la oscuridad. 5. Miedo a los ruidos fuertes. 6. Miedo a las alturas. 7. Miedo a los sitios cerrados. 8. Miedo a la muerte o a morir. 9. Miedo a las inyecciones, a las agujas, a la sangre, a los médicos, a los hospitales. 10. Miedo a ir en coche o en avión. 11. Miedo a ladrones o secuestradores. 12. Miedo a hablar en público. 13. Miedo a dormir fuera de casa. 14. Miedo a las fiestas o reuniones sociales. 15. Miedo al agua.
* Problemas especiales de comportamiento: 1. Robar. 2. Incendiar. 3. Maltrata a los animales. 4. Se masturba en público o juega con sus genitales. 5. Comportamiento autodestructivo. 6. Comportamientos extraños.
* Cuadros generales de comportamiento: 1. Agresividad. 2. Alborotos, indisciplina. 3. Ansiedad. 4. Baja autoestima. 5. Bajo rendimiento escolar. 6. Berrinches y rabietas. 7. Desobediencia. 8. Enuresis (pis nocturno). 10. Fobias (miedos). 11. Hiperactividad. 12. Falta de relajación. 13. No tiene técnica de estudio. 14. Timidez y retraimiento social.