• Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
  • Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
Home»Blogs»Evangelio»Somos templos de Dios
Evangelio

Somos templos de Dios

By BuenaNueva9 de noviembre de 2013No hay comentarios4 Mins de lectura
Reflexión sobre el evangelio de hoy Sabado
Compartir
Facebook Twitter WhatsApp Email

«Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: “Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre”. Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: “El celo de tu casa me devora”. Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: “¿Qué signos nos muestras para obrar así?”. Jesús contestó: “Destruid este templo, y en tres días lo levantaré”. Los judíos replicaron: “Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?”. Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo habla dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús».  (Jn  2,13-22)


El mundo terrenal, plagado de ídolos y manejado por su príncipe, el demonio, se presenta como un enemigo poderoso, terrible y  despiadado para la vida del hombre, intentando, en todo momento, apartarle de Dios, encerrarle en la angustia y el vacío y, sobre todo, robarle la vida eterna.

De todos los falsos dioses que llevan cotidianamente al hombre a la muerte más profunda de su ser, el dinero se presenta como el más devastador. Puede apoderarse del ser humano y actuar como un virus letal si no nos vacunamos suficientemente. Nada ni nadie puede considerarse inmune a este peligro que puede penetrar en los rincones más sagrados. La Iglesia no puede ni debe relajarse en este combate.

Jesús, por puro amor y misericordia, nos advierte repetidamente acerca de esta amenaza y nos muestra la energía y decisión que debemos adoptar en esta lucha. En el evangelio de hoy podemos observar cómo Jesús se enfrenta abiertamente a aquellos que atentaban, con sus cambalaches, contra el templo como lugar sagrado en el que el hombre puede encontrarse con Dios. Sabemos que el templo, más allá de un espacio físico, es también el mismo cuerpo del hombre, desde el que se debe alabar a Dios mediante una vida santa. El dinero tiene poder para dividir allí donde se implanta y condenar a las almas en las que penetre. La oración es un arma indispensable e imprescindible para cerrarle el paso.

Todos los días tenemos que elegir si servimos a Dios o al dinero; y tenemos que tomar decisiones dentro de un mundo materialista en extremo, en el que las apetencias de consumo están desorbitadas y en el que el trabajo está dominado por el afán desmesurado de productividad y beneficio, convirtiendo al hombre en un eslabón más en la cadena de producción. La persona es valorada por el dinero que tiene o el poder del que dispone. En este marco es en el que el cristiano de hoy tiene que reafirmar su fe. En el trabajo tendrá que rechazar determinados procedimientos que, por muy rentables que sean, son contrarios a Dios. Deberá decidir si comparte o acapara los bienes materiales que posea. Elegirá que uso debe hacer del poder del que dispone.

La vida es radicalmente diferente para cada hombre  en función de las decisiones que  vaya tomando. Se trata, en definitiva, de perder el “yo” para ganar la vida eterna.

Jesucristo se enfrentó abiertamente, con todo el peso de su autoridad, a esos “mercaderes”  que socavaban la esencia de lo sagrado, como lo hace hoy, también, con su Palabra. Los cristianos, que por el Bautismo somos sacerdotes, profetas y reyes, estamos también llamados, por haber recibido este sacramento, a enfrentarnos, como Jesús, con su ejemplo, a los poderes de este mundo que quieren convertir al cuerpo humano en una  “cueva de bandidos”, en la que lo profano suplante a lo sagrado. Y lo podemos hacer con el poder que nos da el haber tenido experiencias de fe, que con su sello, certifican que la Palabra de Dios es viva y eficaz.

Es necesario y urgente que el  hombre experimente que rechazando la mano del soborno se puede sentir la presencia de Dios, que el aplauso del mundo es basura en comparación al amor del Señor. El ser humano tiene que experimentar que el único camino para ser verdaderamente feliz es utilizar su cuerpo como un altar desde el que adorar a Dios. De esta manera se puede rechazar eficazmente las asechanzas del maligno, porque el poder del amor de Dios garantiza la victoria. A esto nos llama Jesucristo en este día y en este tiempo.

Hermenegildo Sevilla Garrido

Compartir. Facebook Twitter Email WhatsApp

Publicaciones relacionadas

ANUNCIANDO EL REINO DE DIOS

9 de febrero de 20264 Mins de lectura

«LA SAL»

8 de febrero de 20265 Mins de lectura

Acoger la Luz de Dios

7 de febrero de 20264 Mins de lectura
Dejar un comentario Cancelar respuesta

Últimos artículos

Entrevista a Juan Pablo y Andrea

15 de enero de 2019

Buenos propósitos digitales: ¡Estos son los secretos de la dieta 5:2!

7 de mayo de 2018

La muerte cristiana VII

13 de julio de 2015

Aborto, ni se ve ni se nota

13 de julio de 2015
Lo más comentado
  • gbgbet en HOMILÍA del Emmo. y Rvdmo. Sr. Cardenal-Arzobispo de Madrid en la Solemnidad de Ntra. Sra. La Real de La Almudena
  • av 在线 en Nacidos del espíritu
  • av 女優 en Diccionario de Cuaresma: Sacrificio
  • av 女優 en «Cuando una organización católica de ayuda margina la evangelización, pierde su identidad»
No te lo pierdas

Pedro Salinas

By BuenaNueva15 de febrero de 2011

Hay un crucificado que agoniza en desolado Gólgota de escombros, de su cruz separado, cara…

Festival de Arte Sacro

8 de febrero de 2013

Historia de la Cuerda de Oración. Del Komboskini al Rosario

25 de enero de 2014

María, el eco de Dios

7 de septiembre de 2012

La Asociación Canónica Bendita María, editora de la la revista Buenanueva es una asociación sin ánimo de lucro. No esta vinculada a ningún grupo, ni movimiento de la Iglesia ni a ninguna otra institución, por lo tanto no tiene más ingresos que los derivados de las suscripciones personales y la aportaciones que graciosamente nos hacen. 

Todas las personas que colaboraran en ella lo hace gratuitamente con la única finalidad de anunciar el Evangelio y el Reino de Dios a través de este medio.

Boletín de noticias

Teclee arriba y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.