• Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
  • Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
Home»Blogs»Evangelio»La cruz despeja todas las incógnitas      
Evangelio

La cruz despeja todas las incógnitas      

By BuenaNueva12 de septiembre de 2014No hay comentarios4 Mins de lectura
Comentario al evangelio de hoy Viernes
Compartir
Facebook Twitter WhatsApp Email

«En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola: “¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? Un discípulo no es más que su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: ‘Hermano, déjame que te saque la mota del ojo’, sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano». (Lc 6, 39-42)


¡Interrogantes de la Buena Nueva! Interrogantes de toda la Escritura. Esencial interrogancia de Dios. ¿Es realmente una parábola? Casi todo el texto de hoy es una pregunta, incitando a una respuesta. Y la respuesta perfecta nos la da el mismo texto, será llegar a ser como el Maestro, Cristo Jesús. En el llamado «Sermón de la llanura» de Lucas, se intercala esta invitación al examen propio, antes de ir a ejercitar el gran mandamiento de ayuda al hermano. A veces habrá que ayudar al prójimo, incluso con una viga en el ojo, pero lo que quiere Jesús es la sinceridad del corazón. Hay que sacar la viga y también la mota, para poder verlo a Él mismo. No es una parábola exactamente, porque la realidad que presenta es desproporcionada, no contiene ejemplo alguno del mundo natural. Uno no puede llevar una viga en el ojo e ir por ahí mirando motas en el ojo del hermano. Pronto acabaría en el mismo hoyo de los ciegos. Antes bien, el hermano de la motica en su ojo tendría que ayudar al de la viga. ¿Qué nos dice entonces Lucas, con tan desproporcionada comparación? Porque la gente sencilla entiende perfectamente el mensaje serio que contiene la Palabra, aunque pueda escucharse en clave de humor. Hay un antiguo aserto del retrato de Jesús, «algunas veces lloró, pero nunca rió…», que gustaba a los estrictos monjes, pero la gente se divertía, reía y gozaba con Él, con seguridad. Mucho más cuando la Verdad dejaba en ridículo a los que se creían dueños del corazón y de las puertas del cielo.

Una clave del texto es la palabra hipocresía, que además es igual en todos los idiomas: fingimiento de cualidades o expresión de sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan.

En griego, upokresía es también el disimulo, o interpretar un papel en una representación teatral. Y en ese significado, seguramente estamos todos más cerca de la crítica evangélica de lo que quizás creamos. El terrible grito de Jesús, —“¡Hipócritas!” —, dejaría helados a los fariseos de su tiempo, y nos puede alcanzar a nosotros.

Quizás seamos también ciegos que quieren guiar a otros ciegos, y en  ese caso estaremos cerca del hoyo profundo, en el que caen los que representan su papel fingido de salvadores en el teatro del mundo.

Realmente Lucas está apuntando a los fariseos y legistas judíos. Estaban ciegos porque no veían la luz de Jesús. No tenían el corazón limpio para ver a Dios. Pero cualquiera podemos ser así en algún momento de la vida. Uno no es un hipócrita todo el tiempo, ni lleva siempre una viga metida en el ojo, pero algunas veces sí tenemos un buen madero en el corazón y más de una mota que enturbia la visión.

La perla de hoy nos la regala Lucas cuando dejando a los ciegos en el hoyo, nos pone como reto final de toda la conducta cristiana, llegar a ser como el Maestro. No se puede ser más, pero se puede llegar a ser así. Es nuestra esperanza. ¡Quién necesita más! La gran muralla que interrumpe el camino, será la hipocresía: querer ser maestro sanador, con una viga de desprecio clavada en el ojo del corazón. Ello no solo inhabilita al hipócrita, supuestamente interesado por la perfección del otro, sino a todo el que esté cerca del grotesco espectáculo, a la Iglesia y al mundo.

Es todo lo contrario de lo que representa el corazón de María, cuya fiesta se  celebra hoy. Habrá que acudir a los interrogantes de aquel corazón suyo, que también nos relata Lucas en otro lugar, para encontrar la gran respuesta, la magistral respuesta, que es su propio hijo. Él, con una enorme viga cargada en el hombro, ofrece la limpieza de todos los ojos que quieran mirarlo. Clavado en dos vigas cruzadas, es el remedio de todos nuestros males, la luz de nuestros ojos.

El buen discípulo será como su Maestro. En la cruz se despejan todas las incógnitas. Solo hay que cargarla y clavarse en ella. ¡Poca cosa!

Manuel Requena

Compartir. Facebook Twitter Email WhatsApp

Publicaciones relacionadas

ANUNCIANDO EL REINO DE DIOS

9 de febrero de 20264 Mins de lectura

«LA SAL»

8 de febrero de 20265 Mins de lectura

Acoger la Luz de Dios

7 de febrero de 20264 Mins de lectura
Dejar un comentario Cancelar respuesta

Últimos artículos

Entrevista a Juan Pablo y Andrea

15 de enero de 2019

Buenos propósitos digitales: ¡Estos son los secretos de la dieta 5:2!

7 de mayo de 2018

La muerte cristiana VII

13 de julio de 2015

Aborto, ni se ve ni se nota

13 de julio de 2015
Lo más comentado
  • hi88 en El Papa Francisco cumple cinco años de Pontificado
  • b2xbet en El raro pergamino del siglo XV sobre el Libro de Ester escrito en la Península Ibérica
  • av 在线 en El combate espiritual
  • av 女優 en María, regalo de Dios a la humanidad
No te lo pierdas

La Buena noticia en labios de María

By BuenaNueva13 de junio de 2012

La Virgen del Magnificat, también conocida como la “Madonna con il Bambino e cinque angeli”…

Ahí tienes a tu Madre – “La Morada de Dios entre los hombres”

18 de junio de 2012

María, el camino hacia Jesús

15 de junio de 2012

Quinto misterio: El Niño Jesús perdido y hallado en el templo

6 de noviembre de 2014

La Asociación Canónica Bendita María, editora de la la revista Buenanueva es una asociación sin ánimo de lucro. No esta vinculada a ningún grupo, ni movimiento de la Iglesia ni a ninguna otra institución, por lo tanto no tiene más ingresos que los derivados de las suscripciones personales y la aportaciones que graciosamente nos hacen. 

Todas las personas que colaboraran en ella lo hace gratuitamente con la única finalidad de anunciar el Evangelio y el Reino de Dios a través de este medio.

Boletín de noticias

Teclee arriba y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.