• Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
  • Publicaciones
  • Evangelio del dia
  • Noticias
    • España
    • Ciencia y fe
    • Ecclesia
    • Mundo
Home»Blogs»Evangelio»Dios es providente
Evangelio

Dios es providente

By BuenaNueva4 de diciembre de 2013No hay comentarios5 Mins de lectura
Reflexion, evangelio, hoy
Comentario al evangelio de hoy Miercoles
Compartir
Facebook Twitter WhatsApp Email

«En aquel tiempo, Jesús, bordeando el lago de Galilea, subió al monte y se sentó en él. Acudió a él mucha gente llevando tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros; los echaban a sus pies, y él los curaba. La gente se admiraba al ver hablar a los mudos, sanos a los lisiados, andar a los tullidos y con vista a los ciegos, y dieron gloria al Dios de Israel. Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: “Me da lástima de la gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que se desmayen en el camino”. Los discípulos le preguntaron: “¿De dónde vamos a sacar en un despoblado panes suficientes para saciar a tanta gente?”. Jesús les preguntó: “¿Cuántos panes tenéis?”. Ellos contestaron: “Siete y unos pocos peces”. Él mandó que la gente se sentara en el suelo. Tomó los siete panes y los peces, dijo la acción de gracias, los partió y los fue dando a los discípulos, y los discípulos a la gente. Comieron todos hasta saciarse y recogieron las sobras: siete cestas llenas». (Mt 15, 29-37)


Jesús atraía a la gente por los portentos que realizaba. En general, sus seguidores, lo que pretendían, fundamentalmente, era la obtención de sus favores para resolver sus dificultades inmediatas. Todo tipo de enfermos se beneficiaba de las curaciones milagrosas que realizaba. Y los que no necesitaban de ellas, por gozar de buena salud, también disfrutaban del espectáculo que suponía la contemplación de tales prodigios.

Cualquiera que fuese el motivo del seguimiento a Jesús, este tenía muy poca importancia. Lo verdaderamente importante era el ir tras él, pues de esta manera todos se podían enterar de su doctrina; comprender que era absolutamente cierta, pues la avalaban sus milagros, y decidirse a seguir en la vida marchando por el camino que Él indicaba, ya que era el mejor, el único correcto. Con este proceder, las personas se enfocaban hacia su total realización como seres humanos y se iban disponiendo para llegar bien dispuestos a la Vida Eterna, donde disfrutarían de una felicidad absoluta. Pues Dios, con su infinito amor hacia los hombres, ha preparado algo inimaginable para los que lo aman.

Actualmente, a nosotros, lo que verdaderamente nos debe importar es ese seguimiento a Jesús, sea cual sea la modalidad elegida y la circunstancia en que se encuentre cada cual. No obstante, conviene saber que solo se le puede hallar en su Iglesia. Él está en ella, ya que es el único lugar en el que se puede dar un verdadero amor fraternal entre todos, sin exclusión de nadie, y, además, entre todos se tiende a formar  una unidad sin fisuras en medio de la variedad y singularidad de cada persona.

También se observa en el Evangelio la misericordia del Señor con los que van tras Él y el entusiasmo que produce en todos el estar a su lado, hasta el punto de llevar tres días sin preocuparse por su propio sustento. Esto lleva a considerar que con tal de estar junto a Jesús, todo lo demás es secundario. Él nos proporciona todo lo necesario para ser felices, pues como dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”.

Por otra parte, ante situaciones extremas, como el dar de comer a miles de personas en un descampado y sin disponer de provisiones, Jesucristo no abandona a nadie, tiene poder para resolver la coyuntura y, en el momento oportuno, saca del apuro. En la ocasión que presenta el Evangelio, deja pasar tres días sin ocuparse, aparentemente, de la gente. De esta manera, cada uno pudo comprobar hasta dónde llegaba su interés por Jesús y su confianza en que, con Él, nada malo podía pasarle.

Estas consideraciones nos invitan a nosotros, cristianos del siglo XXI, a examinarnos sobre la confianza que tenemos en el Señor. Cuando nos sentimos angustiados ante problemas que nos desbordan, cuando la tentación nos asedia y cuando la incomprensión de los demás nos sumerge en un infinito mar de soledad, ¿nos volvemos al Señor para pedir ayuda? ¿Confiamos realmente en que está a nuestro lado y no nos abandona? ¿Sabemos esperar pacientemente a que se nos manifiesta cuando le plazca? ¿Aceptamos su solución al caso, aunque sea muy distinta a la que nosotros habíamos pedido?

En definitiva, la meditación sobre el acontecimiento que propone este Evangelio debe llevarnos a reflexionar sobre la calidad de nuestro cristianismo. El seguimiento de Jesucristo ha de ser con entrega absoluta, imbuido de una confianza plena, con la seguridad de que nada malo puede pasar a quienes lo aman de verdad, ya que cuanto acontece, siempre, siempre, es para bien de todos. Dios es mucho más fuerte que las fuerzas del mal y sabe sacar provecho de todo para sus elegidos.

Juanjo Guerrero

Compartir. Facebook Twitter Email WhatsApp

Publicaciones relacionadas

ANUNCIANDO EL REINO DE DIOS

9 de febrero de 20264 Mins de lectura

«LA SAL»

8 de febrero de 20265 Mins de lectura

Acoger la Luz de Dios

7 de febrero de 20264 Mins de lectura
Dejar un comentario Cancelar respuesta

Últimos artículos

Entrevista a Juan Pablo y Andrea

15 de enero de 2019

Buenos propósitos digitales: ¡Estos son los secretos de la dieta 5:2!

7 de mayo de 2018

La muerte cristiana VII

13 de julio de 2015

Aborto, ni se ve ni se nota

13 de julio de 2015
Lo más comentado
  • b2xbet en Benedicto XVI recuerda a las víctimas del Holocausto y pide superar todo racismo
  • 日本 av en Lej Lejá
  • hi88 en La Natividad de María
  • av 在线 en ¿A quién me tengo que dedicar?
No te lo pierdas

Entró y vio y creyó

By BuenaNueva17 de septiembre de 2014

“Ver para creer” es un dicho que expresa algo, en el fondo, muy cercano a…

Festival de Arte Sacro

8 de febrero de 2013

LOURDES, puerta del cielo

13 de julio de 2015

La siesta de Adán

1 de marzo de 2015

La Asociación Canónica Bendita María, editora de la la revista Buenanueva es una asociación sin ánimo de lucro. No esta vinculada a ningún grupo, ni movimiento de la Iglesia ni a ninguna otra institución, por lo tanto no tiene más ingresos que los derivados de las suscripciones personales y la aportaciones que graciosamente nos hacen. 

Todas las personas que colaboraran en ella lo hace gratuitamente con la única finalidad de anunciar el Evangelio y el Reino de Dios a través de este medio.

Boletín de noticias

Teclee arriba y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.